El Mensajero (Español)

Reglas

Como la publicidad puede ser una fuerza poderosa y determinante en formar las actitudes y el comportamiento de la sociedad de hoy en día, El Mensajero Católico establece las siguientes normas con relación a la publicidad. Las enseñanzas católicas, la verdad, la dignidad de la persona humana, y el buen gusto serán los principios que nos guíen.

  1. EN GENERAL - El Mensajero Católico no acepta anuncios de productos o servicios que son contrarios a la enseñanza católica, ni que provienen de entidades, que - a juicio de la gerencia del periódico - tienen como foco principal esos productos o servicios. El Mensajero Católico se reserva el derecho de editar o rechazar todos los anuncios. Los anuncios en El Mensajero Católico no serán clasificados como tales, a no ser que concuerden con los criterios descritos en el párrafo número 3 que aparece abajo.
  2. ANUNCIOS POLÍTICOS - El Mensajero Católico desea fomentar la participación de los lectores en el proceso político. Sin embargo, para retener el estatus de organización sin fines lucrativos con respecto a los impuestos, el periódico debe escoger si aceptar anuncios políticos de todos los candidatos - sin importar como sus posiciones se relacionen con la enseñanza de la iglesia - o rechazar todos los anuncios de ese tipo. La aceptación selectiva no es una opción. Debido a la complejidad de los problemas morales y políticos de hoy en día, la aceptación de anuncios de políticos cuyas posiciones pueden ser diferentes de las distintas enseñanzas de la iglesia pueden confundir a nuestros lectores. Por lo tanto, la norma de El Mensajero es rechazar todos los anuncios políticos.
  3. ANUNCIOS TEMÁTICOS - El Mensajero Católico se reserva el derecho de rechazar anuncios en la forma de ensayos que expresan las opiniones del anunciante sobre temas controversiales o que promueven una agenda, en vez de anunciar un evento o ofrecer un producto o servicio para su venta. Si el anuncio parece ser un artículo, debe ser identificado como "Anuncio Pago". Los anuncios no pueden contener "firmas" ni "lugar y fecha de origen".
  4. BUEN GUSTO Y HONESTIDAD - El Mensajero Católico no acepta anuncios que - a juicio de la gerencia del periódico - son de mal gusto; manipuladores; engañosos ; o que tienen la intención de asustar, escandalizar o de alguna manera aprovecharse de los lectores. Todos los anuncios deben respetar a las personas y la verdad. Si nos damos cuenta que un anunciante no ha dicho la verdad, el anuncio será descontinuado.
  5. ANUNCIOS PERSONALESEl Mensajero Católico no aceptará anuncios "personales" relativos a hacer citas, ni anuncios para adopciones privadas. La aceptación de otro tipo de anuncio de naturaleza personal quedará a discreción de la gerencia.
  6. ANUNCIOS SOBRE EL JUEGO - Debido a la oposición de la Conferencia Católica del Estado de Nueva York a la expansión del juego en casinos a causa de su "desproporcionado impacto negativo sobre los pobres", El Mensajero Católico no aceptará anuncios de establecimientos de juego.