El Mensajero (Español)

Posted: August 16, 2016

Foto EMC por Annette Jiménez

Miembros del Grupo de Baile Afro-Latino Avenida D marchan por la Calle East Main en Rochester en el 12º Desfile Puertorriqueño anual.

Orgullo de la comunidad trae miles al festival, desfile

Por Annette Jiménez/EMC

ROCHESTER -- Tres días de sol y brisa que parecía tropical atraen 20,000 personas al 47º anual Festival Puertorriqueño al principio de este mes.

Una multitud récord de 8,000 personas llenó el lugar del festival en el lote VIP del Frontier Field durante el día y la noche el 6 de agosto. En la segunda noche del festival una enorme multitud de personas de todas las edades estaba frente al escenario para ver los artistas principales -- Charlie Aponte y J Álvarez. También muchas parejas bailaban salsa cuando la música estaba tocando.

Música es uno de los aspectos favoritos del festival para la residente de Hamlin, Osilia Puron. Puron, que se mudó a Rochester desde su Cuba natal en 1974, trata de asistir cada año porque a ella le gusta también la comida y el festival le recuerda de Cuba, dijo ella.

"Esto me hace sentir que estoy con mi gente,"

Inculcar orgullo es una de las razones por las que Iris Santiago lleva a su hijo, Jadriel, al festival y al desfile cada verano. Ella nació y creció en Rochester y sus padres son de Cidra, Puerto Rico.

El 6 de agosto la madre y su hijo estaban entre los centenares de personas que se alineaban en la ruta para el 12º Desfile Puertorriqueño anual que empezó en el Liberty Pole Way y terminó en el lugar del festival.

Jadriel agitó una bandera de Puerto Rico que estaba casi tan alta como él cuando las carrozas marcharon frente a él.

"Me aseguro que él entienda que Puerto Rico es de donde él vino", añadió Santiago.

Tres pioneras latinas fueron honradas durante la ceremonia de apertura del desfile. Belén Colón, una activista de la comunidad, Hilda Rosario Escher, jefe de la Liga de Acción Iberoamericana, sirvieron como mariscales del desfile. Elena Goldfeder, dramaturga y anteriormente directora de la Casa Hispana del Nazareth College, recibió el Premio Padre Tracy por apoyar las artes y el teatro latinos.

Goldfeder dijo que ella estaba aceptando el premio no solamente para ella misma, sino también para su esposo por 53 años, Arthur, que murió en diciembre.

"Nuestra fuerza es nuestra diversidad", dijo Goldfeder. "(Pero) tenemos que mantenerlo (español) vivo y estar orgullosos del lenguaje. Esto es lo que tenemos en común".