El Mensajero (Español)

Posted: May 17, 2016

Foto EMC por Jeff Witherow

Durante un ensayo el 5 de mayo, la actriz Kathy Coughenour recíta sus líneas en la obra de teatro Separado nunca es igual.

Producción de caso de desegregación poco conocido

Por Annette Jiménez/EMC

ROCHESTER -- El teatro no solo debe entretener sino también informar e inspirar.

Esta declaración forma una parte importante de la misión de la Compañía de Teatro Latina de Rochester (RLTC, siglas en inglés), y es especialmente relevante a medida que la organización produce su segunda obra de esta temporada que trata de la experiencia de inmigrantes en los Estados Unidos.

"Separado nunca es igual: Sylvia Méndez y la lucha de su familia por la desegregación" sigue a "Elvira", exitosa producción de la compañía el mes pasado, basada en las experiencias de Elvira Arellano, oriunda de México y activista por los derechos de los inmigrantes. Arellano y su joven hijo buscaron santuario en una iglesia en Chicago por un año antes de ser deportada en el 2007. La obra presenta un relato ficticio de una entrevista con un funcionario de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos después del arresto de Arellano en la vida real en Chicago.

"Separado nunca es igual" es la historia de una familia mejicana que luchó por la igualdad de derechos en la educación pública en el sur de California en la década del 1940. Basada en el caso en la corte federal de Méndez v. Westminster, la obra fue adaptada del libro de niños del mismo nombre por Duncan Tonatiuh. Annette Ramos, cofundadora de la RLTC y productora del espectáculo, dijo que ella y Don Bartalo de Producciones BART escribieron juntos la adaptación del libro, y subsiguientemente Tonatiuh aprobó el guión.

Tonatiuh dijo en un correo electrónico que está complacido porque la producción de la RLTC expondrá a más personas a historias de estos héroes anónimos como la familia Méndez, que luchó por justicia tanto como los hicieron los famosos Martin Luther King Jr. y César Chávez.

"Creo que es importante que los niños y las personas aprendan acerca de los diferentes grupos que han sufrido prejuicio, y es importante que aprendan también acerca de las diferentes personas que han sido valientes y han luchado en contra del (prejuicio), dijo Tonatiuh.

Aunque Tonatiuh no puede asistir al estreno de la obra debido a obligaciones familiares, Ramos dijo que la RLTC ha confirmado que Sylvia Méndez estará presente para la primera noche de la presentación de la obra.

Méndez, la persona en el centro de Méndez v. Westminster, es la mayor de tres niños nacidos a una madre puertorriqueña y un padre mejicano.

"¿Qué significa esto? Significa que ella nació como ciudadana estadounidense automáticamente", dijo Ramos. "Pero ella vivía en California (en esos momentos), y por eso se asumía que ella era mejicana y por tanto ilegal".

Las actitudes hacia los mejicanos en esos momentos son reflejadas en una de las ilustraciones en el libro de Tonatiuh, que representa una piscina pública con el cartel, "No se permiten perros o mejicanos", comentó Ramos.

Cuando la familia Méndez se mudó de Santa Ana, California a Westminster en el condado de Orange para trabajar su propia granja, una tía llevó a Sylvia junto con sus propios niños para matricularlos en la escuela pública cercana, explicó Bartalo. Ya que la tía tenía un apellido francés y la piel clara, se le permitió matricular a sus hijos, pero no a Sylvia, a pesar de que Sylvia era competente en inglés, añadió él. El padre de Sylvia apeló al superintendente escolar, que rehusó admitir a la niña. El superintendente dijo al padre de Sylvia que ella debía asistir a una escuela inferior "para mejicanos solamente" situada en una casa de madera deteriorada infestada de insectos, dijo Bartalo.

En contra del consejo de los amigos que temían el desquite, el padre de Sylvia llevó el asunto a la Corte del Condado de Orange y ganó, explicó Bartalo. El distrito escolar apeló. En el 1947, la Corte Suprema de California también falló a favor de la familia, dijo.

Bartalo dijo que recibió el libro de Tonatiuh como un regalo de su hija debido a su interés en los casos de derechos civiles y su larga carrera como educador.

"Me molestó que no conocía esta historia", añadió. "Salté de mi silla cuando terminé de leerla. ... no pude evitar leer más (acerca del caso)".

Después de investigar más, se dio cuenta que no estaba solo en cuanto a ignorancia del caso, que llegó a la corte más alta de California siete años antes de que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos emitiera su fallo en el caso de Brown v. Junta de Educación, que puso fin a la segregación en todas las escuelas públicas de los Estados Unidos. La abogada Philippa Strum expone los elementos del caso Méndez en otro libro y descubrió que sus compañeros abogados también conocían poco del caso, dijo Bartalo que también es director de la obra.

Determinados a sacar la historia a la luz, Bartalo y Ramos acordaron que la RLTC produciría la obra y la haría apropiada para la familia. El elenco incluso incluye miembros de una familia local. Bartalo y Ramos también escribirán un currículo basado en la obra para uso en el Distrito Escolar de la Ciudad de Rochester y además proporcionarán copias del libro de Tonatiuh a los estudiantes, dijeron.

La omisión de esta historia de los libros de historia de los Estados Unidos es más sorprendente aún, dijo Bartalo, considerando que los abogados de Méndez fueron Thurgood Marshall y Earl Warren que era gobernador de California para entonces. Ambos hombres eventualmente sirvieron en el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, donde Warren fue presidente del Tribunal Supremo una década después de fallar a favor de Brown en Brown v. Junta de Educación.

Dijo que esta falta de conocimiento acerca del caso Méndez en la historia de Estados Unidos puede deberse en parte a que nunca llegó al Tribunal Supremo y por lo tanto no recibió mucha exposición nacional. Pero, Ramos afirmó que también se debe a que los derechos civiles se enmarcan en la conversación nacional como un asunto que sólo afecta a negros y blancos.

"Nuestras caras marrones no están representadas", observó.

En su correo electrónico, Tonatiuh dijo que la tragedia mayor es que las escuelas públicas hoy día permanecen segregadas por raza y etnicidad debido a las circunstancias socioeconómicas.

"La mayoría de estudiantes en escuelas pobres son latinos y afroamericanos mientras que la mayoría de estudiantes en escuelas con muchos recursos son blancos", observó. "Aunque la lucha de la familia Méndez ocurrió hace setenta años creo que hay problemas similares en las escuelas hoy en día. Su lucha es tan relevante hoy como lo fue en los años 40."