El Mensajero (Español)

Posted: January 17, 2018

Foto EMC por John Haeger

Wanda Medina (izquierda) y Katherine Quiñones hablan con Elizabeth Johnston (no en la foto) durante una reunión del Cursillo el 11 de diciembre en la Iglesia San Miguel de Rochester.

Católicos locales trabajan para revivir el Cursillo entre los hispanos

Por Annette Jiménez/EMC

Habiendo crecido en la ciudad de Nueva York, Elizabeth Johnston experimentó de primera mano la importancia del papel desempeñado por el movimiento Cursillos de Cristiandad en el ministerio hispano.
 
“Fue un movimiento muy grande”, dijo Johnston, coordinadora de formación en la fe en la Parroquia Santa Francisca Xavier Cabrini en Rochester. “Mi abuela fue una cursillista, y mis tíos fueron también”.
 
Un cursillista es una persona que ha hecho un fin de semana de Cursillo, que es el punto de entrada de una persona en el movimiento. El fin de semana incluye presentaciones, discusión y meditación dirigidas por líderes laicos y consejeros espirituales ordenados. La palabra Cursillo es hispana para “curso corto sobre la vida cristiana” enfocado en piedad, estudio y acción, dijo Johnston. Los cursillistas se reúnen semanalmente en grupos pequeños después del fin de semana de Cursillo y en reuniones más grandes conocidas como Ultreyas — ubicadas en varias parroquias alrededor de la diócesis — convocadas mensualmente.
 
Muchos latinos están familiarizados con el Cursillo o hicieron fines de semana en sus países nativos, dijo Johnston. El movimiento de originó en España en la década del 1940 y llegó a ser internacional, dijo la Hermana de la Misericordia Theresa Rutty, que es editora del boletín de Santa Francisca Xavier Cabrini. El Cursillo llegó a los Estados Unidos a fines de la década del 1950, dijo. El movimiento comenzó oficialmente en la Diócesis de Rochester en el 1967, y una misa del 50º aniversario del movimiento tuvo lugar en octubre.
 
Johnston dijo que ella había visto fotos de los fines de semana de Cursillo para hombres en la Iglesia de Nuestra Señora de Monte Carmelo en Rochester en la década del 1970. En ese tiempo, el Padre Raymond Booth era párroco de Monte Carmelo y fue responsable de que muchos feligreses de habla hispana hicieran los fines de semana de Cursillo observó el Monseñor Gerard Krieg, que es asesor espiritual emérito del movimiento local y fue amigo del Padre Booth . El Padre Booth, que hizo 22 fines de semana de Cursillo, murió en el 2016.
 
Cuando el movimiento carismático fue introducido en la comunidad de fe latina muchos años más tarde, el movimiento de Cursillo pasó a segundo plano hasta años recientes, dijo Johnston.
 
“Hay una naturaleza cíclica en la comunidad de Cursillo”, comentó el Monseñor Krieg. “La cosa primaria es generar una conciencia de relación personal con el Señor. Y de esa relación hacer que la comunidad suceda”.
 
Como parte de ese ciclo, todavía se está trabajando en un fin de semana de Cursillo de habla hispana, por lo que Johnston hizo recientemente un fin de semana de Cursillo en inglés, dijo ella.
 
“La gente ha estado esperando por mucho tiempo” para que el movimiento se renueve entre los hispanos locales, dijo.
 
En el 2011, el Padre William “Mickey” McGrath, co-párroco de Santa Francisca Xavier Cabrini, también tenía la idea de renovar el movimiento del Cursillo entre los hispanos locales. Desde ese tiempo, la Hermana Rutty ha estado trabajando con él en este esfuerzo. Ella es bilingüe —vivió en Chile por 15 años — y ha participado en Cursillos en inglés desde el 1975. El Padre McGrath también es uno de los dos consejeros espirituales en la Secretaría de la comunidad inglesa, que es un pequeño grupo de clérigos y laicos que dirige, promueve y desarrolla el movimiento de Cursillo local junto con la Escuela de Líderes. La escuela es un esfuerzo de alcance para los cursillistas y es una de comunidad y formación, según rochestercursillo.com.
 
En el 2016, la Hermana Rutty asistió a un taller de Cursillo y aprendió cómo presentar un fin de semana para la comunidad hispana.
 
“No es reunir oradores, encontrar un local y hagámoslo”, añadió. “Tenemos que hacer mucho trabajo preparatorio”.
 
Uno de los pasos es crear una Escuela de Líderes para conseguir oradores hispanos interesados en el Cursillo, como también conseguir más participación de feligreses que han hecho un fin de semana de Cursillo, dijo ella.
 
También se necesita una Secretaría separada para la comunidad de habla hispana debido a las diferencias culturales, dijo el Padre McGrath.
 
Hasta que se establezca una estructura formal del componente de habla hispana de un Cursillo, se anima a los feligreses bilingües que asistan a fines de semana de Cursillo que se llevan a cabo en inglés, dijo la Hermana Rutty.
 
Además, los feligreses de habla hispana de la Parroquia Santa Francisca Xavier Cabrini que han hecho sus fines de semanas de Cursillo han estado llevando a cabo Ultreyas mensualmente en la Iglesia San Miguel durante el año pasado, dijo la Hermana Rutty, observando que ellos estudian material de la oficina nacional en Texas.
 
“Nos gustaría ver a todos los que alguna vez lo hayan hecho (un fin de semana) que lo hagan”, dijo la hermana Rutty acerca de invitar a más personas a participar en el movimiento de Cursillo.