El Mensajero (Español)

Posted: August 16, 2017

¿Quién es Jesús en tu vida?

Por Jorge Salgado

El domingo XX del tiempo ordinario nos presenta la gran fe de una mujer pagana, quien nos muestra su gran confianza, ya que Jesús es todo para ella. El buen corazón del ser humano siempre busca a Dios, y en Jesús Dios responde a nuestras necesidades y anhelos. Esta mujer no es judía, no tiene el conocimiento religioso de la fe de los hijos de Abraham, pero sí ha escuchado de Jesús, sabe quién es, de su compasión, de su amor hacia los más pobres y marginados. Por eso sin dudar le grita: "Señor, hijo de David, ten compasión de mí". Y ante los obstáculos que se le ponen, responde con una fe profunda en el amor de Dios.

Por eso, el siguiente domingo vamos a escuchar la pregunta que el mismo Jesús hace a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que soy?, para ustedes, ¿Quién soy yo? Hoy la pregunta más importante es: ¿Quién es Jesús para ti? ¿Qué significa para tu vida? ¿Qué lugar tiene en tu corazón, en tus decisiones?

La Iglesia por medio de la Nueva Evangelización nos pide que nos hagamos estas preguntas, que pasemos de una religión basada en tradiciones, normas, costumbres y cumplimiento hacia una fe personalizada, que responde constantemente a las preguntas: ¿quién es Jesús en tu vida?, ¿cuál es tu relación y compromiso con Él?; ¿eres su discípulo?, ¿estás en un proceso de crecimiento en tu fe?, ¿estás conociendo las enseñanzas de este gran Maestro, y luchando por vivirlas cada día?, ¿te sientes llamado a testimoniar y anunciar esta fe ante los demás?, ¿eres un discípulo misionero?, ¿te cuesta seguir a Jesús? Hoy Jesús en el Evangelio nos hace estas preguntas, y tenemos que responder con sinceridad.

Podemos entender con más profundidad estas preguntas, al reflexionar lo que Jesús nos dice el domingo siguiente: "El que quiera seguirme niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame". El Maestro nos dice claramente que no le seguimos por un cumplimiento externo de normas y tradiciones, sino por una fe personalizada, por un compromiso de vida con Él, que implica renuncia, negación, olvido de uno mismo; que trae consigo embarcarnos en un camino de amor, servicio, perdón, sencillez; de compartir, de ser compasivos, de ayudar a los necesitados, de tener un corazón íntegro, de poner a Dios por encima de todo.

En este camino, tal como lo veremos en el domingo XXIII del tiempo ordinario, se nos advierte del peligro de salirnos de la ruta, por lo cual, ya no es el amor, sino el egoísmo lo que guía nuestras vidas. Ante esta situación, la comunidad está llamada a corregirnos, usando los criterios del Señor, buscando el bien de la persona. No humillando, no hundiendo, no actuando con rigor, sino como lo hace Dios, con compasión, buscando perdonar, levantar, sanar, poner nuevamente en camino. Si el extraviado no quiere cambiar, siempre se dejará abierta la esperanza de que Dios y la vida, en algún momento, toquen su corazón y vuelva a la comunidad.

Salgado es un ministro para migrantes para la Diócesis de Rochester.