El Mensajero (Español)

Posted: December 19, 2017

USCCB, proveedores de servicios de salud locales desconfían de los esfuerzos para reformar Obamacare

Por Mike Latona/EMC

Mientras los líderes de EE.UU. han pasado la mayor parte del 2017 debatiendo planes para reformar el sistema de servicios de salud de la nación, la Hermana de San José Christine Wagner esperaba ansiosamente el resultado.
 
La Hermana Wagner sirve como directora ejecutiva del Centro Vecinal San José en Rochester, que proporciona servicios a las personas que luchan con los costos y acceso relacionados con la salud. Ella dijo que su personal ha estado “preparándose lo mejor posible para la afluencia de nuevos clientes, diciendo que las medidas derogatorias apoyadas por el Presidente Donald Trump podrían afectar negativamente a los 20 millones de americanos que obtuvieron seguro médico por primera vez bajo la Ley de Protección de Pacientes y Servicios de Salud Asequibles (ACA, siglas en inglés) actualmente vigente.
 
Al menos por ahora, las disposiciones de la ACA todavía aplican luego de una estrecha derrota el 28 de julio de la Ley de Libertad de Servicios de Salud del 2017 del Senado de EE.UU. y rechazo de una segunda votación para derogar el 26 de septiembre. Las propuestas habrían eliminado varios elementos de la ACA en maneras que los críticos del proyecto de ley — incluyendo la Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU. (USCCB, siglas en inglés) — dicen que impactaría negativamente a los pobres y vulnerables mientras que reduciría las cargas impositivas de las grandes empresas y los ricos.
 
Los obispos de EE.UU. continúan solicitando otras modificaciones de la ACA para que se pueda servir mejor a los empobrecidos.
 
“La tarea de reformar el sistema de servicios de salud sigue en pie”, dijo el Obispo Frank J. Dewane de Venice, Florida, presidente del Comité sobre Justicia Doméstica y Desarrollo Humano de la USCCB el 28 de julio luego del voto del Senado.
 
La ACA — comúnmente conocida como Obamacare — fue promulgada en el 2010 por el entonces Presidente Barack Obama con el objetivo de ofrecer servicios de salud costeables a todos los americanos.
 
Entre sus elementos clave están: un mandato individual para que las personas obtengan cobertura de servicios de salud o de no hacerlo se enfrenten a multas; un mandato de que todos los empleadores grandes ofrezcan seguro de salud a sus empleados; un requisito de que todas las aseguradoras cubran a las personas que tienen condiciones médicas que comenzaron antes de que sus beneficios de salud surtieran efecto; una opción para que los adultos jóvenes permanezcan en los planes de salud de sus padres hasta la edad de 26 y una expansión de elegibilidad para Medicaid.
 
Bajo la ACA, la tasa de americanos sin seguro bajó de 16 por ciento en el 2010 a 9 por ciento en el 2016, de acuerdo al Centro Nacional de Estadísticas de Salud. Sin embargo, una vez Trump asumió el cargo en enero 2017, él instó al Congreso a cumplir su promesa de campaña de derogar la ACA en un esfuerzo para reducir los gastos federales.
 
La Ley de Libertad de Servicios de Salud habría descontinuado los mandatos individuales y de los empleadores; ampliado las cuentas de ahorro de salud; atrasaría un impuesto sobre compañías que fabrican dispositivos médicos y negaría fondos a Planned Parenthood por un año.
 
No incluía los recortes a Medicaid, aunque versiones previas del proyecto de ley requería reducciones grandes del financiamiento de Medicaid. Tales recortes tendrían una gran importancia en Nueva York, que, desde que la ACA entró en vigor, amplió la elegibilidad de Medicaid para incluir a aquellos que ganan menos del 138 por ciento del nivel nacional de pobreza. Nueva York está actualmente en segundo lugar en el país (detrás de California) para el gasto de Medicaid, habiendo gastado casi $63 mil millones en el 2016, según la Fundación Henry J. Kaiser Family, una organización sin fines de lucro centrada en asuntos de salud nacionales.
 
De acuerdo a las proyecciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso, no partidista, la Ley de Libertad de Servicios de Salud habría dejado unas 15 millones de personas adicionales sin seguro el próximo año, y las primas habrían aumentado en un 20 por ciento.
 
Robyn Carter, directora de asequibilidad en el Centro Vecinal San José, dijo que la Ley de Libertad de Servicios de Salud habría afectado a muchos de sus clientes — individuos y familias que ganan demasiado para calificar para Medicaid o no tienen la edad suficiente para Medicare, y sin embargo no pueden pagar las primas de seguro caras.
 
“Los que temen más (acerca de las posibilidades de derogación de la ACA) son los trabajadores pobres. Carter dijo que ellos son los que parecen estar un poco más temerosos: ‘¿Qué significa esto? ¿Cuánto tendré que pagar? ¿Tendré seguro?’ ”. Ella añadió que 75 por ciento de los clientes del centro son considerados trabajadores pobres y la ACA ha aumentado considerablemente su capacidad para obtener seguro costeable. Un informe reciente de Common Ground Health encontró que para las poblaciones más vulnerables de Rochester, otras barreras para acceder a los servicios de salud apropiados persisten, de acuerdo a un comunicado de prensa el 4 de octubre.
 
“Las buenas noticias son que la Ley de Protección de Pacientes y Servicios de Salud Asequibles han reducido por la mitad el porcentaje de adultos en el condado de Monroe que carecen de seguro de salud”, dijo Albert Blankley, director de investigación y analítica de Common Ground Health. “La triste realidad es que en los vecindarios de mucha pobreza, incluso los residentes que tienen seguro médico ‘están cayendo entre las grietas’”.
 
Los informes calculan que la tasa de personas sin seguro en Rochester disminuyó de 10.8 por ciento a 5.7 por ciento desde el 2011 al 2015. Esta disminución fue impulsada principalmente por la ACA, que amplió la disponibilidad de Medicaid y añadió subsidios basados en el ingreso para apoyar la compra de pólizas de seguro individuales privadas, de acuerdo al informe de Common Ground.
 
Los investigadores encontraron también que otras de las limitaciones de vivir en la pobreza continúan creando obstáculos tremendos para los servicios médicos: falta de transportación de las personas y/o ellas no pueden perder tiempo de trabajo para las citas médicas. Tales desafíos pueden causar dificultades para ir al médico o para seguir protocolos complicados de tratamiento, de acuerdo al informe.
 
Incluso cuando tienen seguro, algunas familias encuentran que el seguro no cubre lo que necesitan, dijo Fatima Grullon, directora de servicios de emergencia en la Liga de Acción Iberoamericana. La agencia ofrece a los residentes acceso a los representantes de las tres compañías de seguro locales para ayudar a satisfacer sus necesidades, dijo.
 
A raíz de la derrota de la Ley de Libertad de Servicio de Salud, el Obispo Dewane está haciendo un llamado para que las reformas futuras incluyan prioridades tales como protección de Medicaid; preservar otros medios de acceso para las personas desfavorecidas, incluyendo inmigrantes; mejorar la asequibilidad a largo plazo y la sostenibilidad del mercado; asegurar la protección de la vida humana en todas las etapas y proporcionar protección de conciencia a las personas e instituciones que desean, por razones morales, abstenerse de prácticas tales como ofrecer cobertura para abortos o contraceptivos.
 
La Hermana Wagner señaló que la ACA “necesitaba ser arreglada y modificada (antes de los esfuerzos para derogarla), y eso sigue siendo cierto”. Ella dijo que, por ejemplo, los deducibles y copagos deben adaptarse a lo que la gente puede pagar, observando que incluso personas que tienen seguro vienen al Centro Vecinal San José porque no pueden pagar los costos adicionales, particularmente para los servicios de salud mental y dentales.
 
Emily Tamimie, asistente administrativa de ayuda para los medicamentos recetados, añadió que le gustaría ver más supervisión de la industria farmacéutica de modo que pacientes desprevenidos no se aterroricen por los costos exorbitantes.
 
“Siento que esto es uno de los detalles del seguro de salud que se olvidan — ‘aquí está su prima, aquí está su deducible’, Y muchas veces tenemos llamadas de personas que no pueden pagar por los medicamentos recetados”, dijo Tamimie.
 
¿Culminará el debate sobre los servicios de salud en un sistema que trabaje para todos?
 
La Hermana Wagner dijo que la única manera de avanzar en esa dirección es a través de un esfuerzo verdaderamente bipartidista en Washington, donde los esfuerzos de revocación impulsados por los republicanos se han intensificado desde que la ACA, impulsada por los demócratas, se convirtió en ley hace siete años. Los demócratas, a su vez, se han mantenido unidos contra la derogación o el reemplazo de la ACA.
 
“No veo la voluntad de los legisladores en estos momentos para trabajar por el bien de todos los ciudadanos”, comentó la Hermana Wagner. “Veo la prioridad como partidismo”.
 
Sin embargo, el Obispo Dewane permanece optimista de que el estancamiento político sobre los servicios de salud puede borrarse.
 
“Ha llegado el momento para que el Congreso, y de hecho todos los americanos, echen a un lado el interés político personal y del partido y persigan el bien común para nuestra nación y su gente, especialmente los más vulnerables” dijo en un comunicado.
 
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Contiene reportaje por Annette Jiménez

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