El Mensajero (Español)

Familias creen que ?milagro? salvó 33 mineros chilenos

Por Aaron Nelson
Catholic News Service

SANTIAGO, Chile (CNS) -- El marido de Diana Olivares, Daniel Sanderson, tenía un pie fuera de la puerta antes que un leve codazo de su esposa le convenció que se quedara con la familia en vez de dirigirse a la mina a trabajar.

Más tarde ese día la pareja recibió notificación que la mina en San José donde Sanderson trabajaba había colapsado atrapando 33 mineros, incluyendo el primo de Olivares, Carlos Buge.

Durante 17 días y noches las familias de los mineros atrapados se arremolinaron en casetas en Campamento Esperanza, fuera de la mina, muchas de éstas regresando a la iglesia y orando para que sus seres amados fueran rescatados del vientre del desierto Atacama en el norte de Chile.

Con cada día que pasaba se disipaba la probabilidad de que los mineros fueran encontrados vivos, pero Olivares nunca perdió la fe.

Y entonces lo improbable sucedió: encontraron los mineros.

?Para mí lo que sucedió aquí fue un milagro?, dijo Olivares fuera de la mina.

Muchos en esta nación de casi 17 millones comparten la opinión de Olivares de los eventos dramáticos del 22 de agosto, cuando los 33 mineros que se temían muertos inesperadamente le hicieron saber al mundo arriba que de hecho habían sobrevivido.

Aunque Olivares tiene poca duda de que transpiró un milagro, la Iglesia Católica ha sido más cautelosa en sus declaraciones públicas.

El obispo Gaspar Quintana Jorquera de Copiapo, Chile, quien ha pasado varios días en la mina ofreciendo apoyo a las familias y celebrando Misa, declinó llamar milagro el descubrimiento de los hombres.

Fue un gran evento, dijo el obispo Quintana a la prensa, ?pero no un milagro?.

El obispo estaba de camino a la mina cuando escuchó que había habido un mensaje de parte de los mineros. Él admitió creer que había poca probabilidad de encontrar a los hombres vivos.

Anterior al colapso de la mina, el obispo Quintana había sido un crítico abierto del operador de la mina, San Esteban, el cual reabrió la mina San José en 2008 después que ésta fuera cerrada el año anterior debido a violaciones de seguridad.

?He tenido cuidado de no decir cosas que no corresponden, pero claramente existe abuso de parte de la compañía?, dijo el obispo Quintana a Catholic News Service por vía telefónica. ?Hay explotación y trato pobre. Deben entender que los mineros no son bestias de carga?.

Mientras tanto, las vigilias continúan fuera de la mina. Todas las noches Alonso Contreras ha liderado servicios de oración por la gente de Campamento Esperanza. Su primo, Carlos Barrios Contreras, es uno de los mineros atrapados.

Contreras ha intercambiado cartas con su primo desde que un agujero fue perforado hasta 2,300 pies hasta la cámara donde los mineros se refugiaron. En su la correspondencia los mineros han pedido a sus esposas e hijos cuidarse los unos a los otros; han solicitado sus alimentos, cigarrillos y otras diversiones preferidos.

En su primera carta Barrios reconoció nunca haberse considerado religioso, pero lo que escribió en el segundo párrafo hizo llorar a Contreras.

?Él me dijo: ?Primo, ahora creo en Dios, creo totalmente??, dijo Contreras.


Este articulo lleva la marca de derechos de autor: 2010 Catholic News Service/USCCB. Todos derechos reservados. No puede ser publicado, transmitido, rescrito, ni distribuido de otra manera.
CNS " 3211 Fourth St NE " Washington DC 20017 " 202.541.3250


Haga un comentario.
  1. We encourage participation in discussion of the articles on this site. We review — but do not edit — all comments before they are posted. We will not accept comments that are off-topic or clearly promoting a commercial, political or self-serving agenda. Comments must be civil and respectful. Inappropriate language will not be accepted. Comments containing links that lead away from this site will not be posted. To make a comment, please review and indicate your acceptance of our full Terms and Conditions

  2. Leave this field empty

Campo Requerido