Por Edgardo Ayala
Catholic News Service
SAN SALVADOR (CNS) -? Un grupo de antiguos guerrilleros ha pasado más de dos semanas en la catedral metropolitana de San Salvador en demanda de mejores condiciones económicas, continuando así una larga tradición de empleo de la catedral como lugar para exponer la percepción de injusticias.
Los veteranos del Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí iniciaron la ocupación el 12 de enero, en demanda de que el presidente Mauricio Funes cumpla con acuerdos tomados previamente, como la inclusión de padres cuyos hijos combatientes fueron muertos en acción dentro del sistema de pensiones.
Sin embargo, autoridades arquidiocesanas dijeron que deben desalojar el edificio.
Los veteranos han ocupado la catedral metropolitana varias veces, desde 1992, cuando los acuerdos de paz terminaron con 12 años de guerra civil. Y se quejan de que no se ha cumplido con algunos puntos del acuerdo.
Durante la guerra civil, grupos de izquierda ocuparon la catedral en forma regular para denunciar violaciones de derechos humanos. La catedral era uno de pocos lugares en donde podían hacerlo sin ser muertos por las fuerzas de seguridad.
El arzobispo Óscar A. Romero, muerto por escuadrones de muerte en el mes de marzo del año 1980, con frecuencia denunció desde la catedral los asesinatos cometidos por las fuerzas del gobierno durante la guerra civil; y su cuerpo está sepultado en la cripta de la catedral.
"Muchas personas todavía creen que la catedral es el lugar en donde se puede reclamar cualquier cosa y en donde uno puede ser oído, pues el arzobispo Romero allí predicó... y eso es bueno y bello", le dijo monseñor Jesús Delgado Acevedo, vicario general, al Catholic News Service.
Pero "por otra parte, la catedral es un lugar sagrado que debe ser respetado"; así que los veteranos deben abandonar el lugar, dijo.
El 16 de enero, el presidente Funes anunció prestaciones para antiguos combatientes, como programa de salud, la inclusión dentro del sistema de pensiones de padres cuyos hijos combatientes hubieren perdido la vida en acción, y una pensión mensual de $50 para veteranos mayores de 70 años.
"La pensión debe de ser para todos; y no solamente para los mayores de 70 años. No estamos satisfechos, y permaneceremos en la catedral hasta que se pueda llegar a un acuerdo", le dijo el veterano Luis Ortega a CNS.
"La catedral es símbolo de lucha, en donde el humilde y el pobre puede ser oído... y por eso estamos aquí", dijo Ortega.
Aproximadamente 75,000 personas fueron muertas en la guerra civil de El Salvador. In 1992, los rebeldes del grupo Farabundo dejaron las armas y con el pasar del tiempo llegaron a ser parte de un gobierno de coalición.
El gobierno calcula que un 87 por ciento de los 25,000 antiguos guerrilleros vive en pobreza.
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