Estudiantes jóvenes aprenden nuevos lenguajes

IRONDEQUOIT — El español se habla todo el tiempo en la clase de kindergarten de Helene Coon en la Escuela Santa Kateri a pesar de que sus estudiantes toman lecciones de lenguaje una vez a la semana.

"Al momento de la merienda, por cuenta propia, uno de ellos dice, ‘¿Quién tiene una manzana‘? Y otro dice, ‘tengo una o dos‘", Coon explicó después de su sesión de clase en la mañana del 14 de enero. Con la ayuda de la voluntaria Grace Tillinghast, la clase practicó contar hasta 10 y diciendo los nombres de frutas y animales en español.

"La señora Grace es un regalo para nuestra escuela", dijo Coon. "Cuando son jóvenes, los estudiantes son como un esponja".

Tillinghast comenzó a enseñar español a kindergarten y el primer grado de Santa Kateri en el otoño del 2013. Luego de haber ofrecido instrucción similar en la Escuela de San Pío Diez en Chili hace varios años, ella dijo que se comunicó con la principal de Santa Kateri para hacer lo mismo aquí. Grace, su nieta que tiene el mismo nombre, está ahora en el primer grado en Santa Kateri.

Su meta es crear un amor a la lengua a una edad temprana, dijo Tillinghast. Estudiantes jóvenes "tienen la capacidad para desarrollar una pronunciación y entonación casi igual al de alguien nacido en el país", según la investigación por el Concejo Americano de Enseñar Lenguas Extranjeras en www.actfl.org/advocacy.

"Vale mucho enseñar el idioma de uno a los niños", añadió ella.

La principal de Santa Kateri, Hermana de San José Kay Lurz, está de acuerdo que el mejor tiempo para enseñar a los niños otra lengua es cuando son jóvenes, de manera que ella aceptó fácilmente la oferta de Tillinghast.

Las clases de idiomas no son algo nuevo para la Hermana Lurz. Cuando fue la principal en la Escuela Católica Seton en Brighton, una maestra enseñó francés a los estudiantes del séptimo y octavo grado. Y actualmente, un maestro de educación física jubilado y el Padre Basiliano Warren Smith están enseñando alemán y francés, respectivamente, a estudiantes de Santa Kateri en clubes después de la escuela, explicó la Hermana Lurz.

La Hermana Lurz dijo que ella apoya el plan de Tillinghast para seguir aumentando el conocimiento del español de los niños al trabajar con los estudiantes del primer grado — a quienes ella empezó enseñando en kindergarten — hasta su año en el quinto grado. También ella va a trabajar con un nuevo grupo de kindergarten cada año.

"Los niños la quieren", dijo la Hermana Lurz. "Ella es una persona hermosa, generosa … y ella tiene ese trasfondo cultural también".

Nacida en Argentina, Tillinghast fue maestra en dos escuelas secundarias allí antes de mudarse a los Estados Unidos. Ella enseñó también en Keuka College antes de trabajar en la Compañía Eastman Kodak por muchos años.

Tillinghast comienza cada clase en Santa Kateri con el Juramento a la Bandera en español. También hace que los niños hagan la señal de la cruz para comenzar y terminar cada clase: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Ella saluda a los estudiantes uno por uno con el nombre español que ella ha dado a cada uno de ellos y pregunta cómo están. La mayoría responde: "Muy bien".

La estudiante de kindergarten Shannon McElligott, 5, dijo que aprender su nombre español, Juana, es una de sus partes favoritas de la clase semanal.

"Me gusta que estamos aprendiendo cosas nuevas", dijo ella.

Durante la clase de enero 14 con los estudiantes de kindergarten en la clase de Coon, los estudiantes estaban sentados en un círculo alrededor de Tillinghast cuando ella les preguntó sobre su tarea. Unos pocos estudiantes alzaron sus manos y dijeron que aprendieron sus números de teléfono.

En el salón de clases del primer grado de Nancy Wilson, los estudiantes se ofrecieron como voluntarios para sostener pancartas con ecuaciones de suma y otros adivinaron las respuestas en español. Tillinghast también les habló sobre cómo es la escuela en Argentina, ya que el próximo día iba a ser "Día Intercultural" en la escuela.

Impulsar el conocimiento global es otro bono de las clases, añadió Sarah Mancini, cuyo hijo, Edward, está ahora en su segundo año aprendiendo español con Tillinghast.

"Estar consciente de que hay muchas, muchas culturas diferentes es un beneficio enorme para él como un niño de 7 años de edad", dijo ella. "De cualquier manera exponer a los niños al idioma y a idiomas que no son inglés es un beneficio para ellos. Esto ejercita su cerebro y su habilidad para aprender y les ayuda a aumentar su conocimiento".

Como alguien que trató de aprender español como estudiante de escuela secundaria, Mancini dijo que aprender a la edad de su hijo hubiera hecho la experiencia mucho más fácil. Constantemente su hijo está contando en español en casa y diciendo palabras en español y cantando en esta lengua.

El idioma "definitivamente está impactándole y él está recordándolo", observó Mancini. "Después de tener dos años (de clases), hay crecimiento y es bonito ver este crecimiento".

Tillinghast dijo que ella ha recibido una reacción similar de otros padres. Los comentarios positivos son una afirmación para la labor del amor que ella va a continuar por todo el tiempo que sea capaz.

"A mí me encanta estar con los niños", dijo Tillinghast.

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