Encontrar un lugar para pertenecer: Circunstancias singulares hacen navidades singulares

Uno no puede ir más lejos de su casa para Navidad que lo que el Padre Lewis Brown hizo en el 1988. Eso fue cuando él celebró un servicio en la víspera de Navidad para sus compañeros de servicio en un barco de la Marina en el Océano Índico, más de 10,000 millas de la Diócesis de Rochester.

Esta Navidad, Desire Kasinge de 13 años de edad, su hermano, Celestin, y sobrina Marguerite, ambos de 10 años de edad, estarán muy lejos de su país natal Zambia. Habiendo venido a Rochester como refugiados en el 2010, ellos se han unido a las costumbres de Navidad pero dicen que todavía echan de menos las celebraciones que la familia dejó atrás.

Mientras tanto, Nicolás Gutiérrez añora sus seres queridos que quedaron en Veracruz, México, que no ha visto desde que se mudó al área para encontrar trabajo hace más de 10 años.

"Navidad es realmente un tiempo muy difícil para nosotros", dijo Gutiérrez a través de un intérprete mientras secaba las lágrimas de sus ojos. "A veces uno desea abrazar a sus padres".

Estos cinco están entre las numerosas personas que pasarán navidades fuera de sus comunidades tradicionales, iglesias y/o familias. Algunos se encuentran en tierras distantes. Otros pueden estar en sus pueblos y sin embargo están aislados como pacientes en hospitales, casas de salud y otras instalaciones de servicios de salud o confinados a sus residencias debido a la salud o falta de transportación. Otros son los pobres rurales y urbanos, prisioneros o niños de crianza.

Muchos esfuerzos para allegarse a estas personas dentro de la Diócesis de Rochester tratan de ofrecerles la alegría navideña. Por ejemplo, el 25 de diciembre St. Peter’s Kitchen (Cocina de San Pedro) en Rochester continuará su tradición de ofrecer una cena gratis el Día de Navidad.

Patty Lorenzen, directora de la cocina, comparó esta reunión de personas empobrecidas con las circunstancias humildes de la Sagrada Familia en la primera Navidad. Ella añadió que obtener una comida gratis es sólo "la punta del témpano de hielo" en cuanto a porqué los invitados asisten a la cena navideña de la cocina, que empieza con una oración comunitaria.

"Se debe principalmente a que no tienen otro lugar donde ir", dijo ella. "No tienen otro lugar en la comunidad. Vienen para el compañerismo, la camaradería, un poco de paz y alegría, un lugar donde pertenecer".

Aunque está lejos de su tierra natal, Gutiérrez celebra la comunidad y la tradición cada víspera de Navidad, siendo anfitrión de una reunión para otros trabajadores migrantes en la casa donde él y su familia viven en Piffard, Condado de Livingston. El evento incluye una recreación de María y José buscando alojamiento, así como una escena del pesebre que presenta una figura del niño Cristo, canciones, alimentos y el intercambio de regalos.

Penny Gardner, ministra diocesana de migrantes jubilada que sigue de voluntaria para ayudar a las familias migrantes en el área del Condado de Livingston, observó que esta reunión es más asequible para los participantes que las Misas de Navidad en las iglesias católicas del área; en la casa de Gutiérrez ellos están entre su propia gente y no hay barreras de lenguaje.

Gutiérrez y su familia han tenido esta actividad el 24 de diciembre por los pasados siete años, observando que se parece mucho a su celebración de la víspera de Navidad en México "a la manera como nuestros antepasados nos enseñaron", dijo él.

"Éstas son nuestras raíces. Quizás algún día, cuando nuestros niños crezcan, ellos harán lo mismo", añadió, diciendo que espera que aproximadamente siete familias cercanas vendrán a la celebración más tarde este mes.

Del mismo modo Desire Kasinge tiene buenos recuerdos de las tradiciones navideñas familiares en Zambia.

"Tendremos una fiesta. Iremos a la iglesia, luego iremos a casa a simplemente celebrar", dijo.

Él, Celestin y Marguerite, junto con varios otros miembros de la familia, vinieron a Rochester como refugiados de su país en el sur de África en años recientes para escapar de una región del mundo marcada por guerra, pobreza y expectativa de vida corta. Los niños dijeron que echan de menos a sus abuelos y otros parientes que quedaron allá, pero están ansiosos para de nuevo tomar parte de las tradiciones navideñas en la Escuela de La Santa Cruz de Rochester, donde ellos están entre los 13 estudiantes refugiados.

De otro lado, el Padre Brown estuvo separado sustancialmente de su familia en 1988. Esa Navidad él estaba sirviendo como capellán Católico en el USS Nimitz (CVN-68), que era temporeramente el hogar de aproximadamente 6,000 empleados de la Marina. Muchos de ellos asistieron al servicio ecuménico en la víspera de Navidad que el Padre Brown llevó a cabo junto con el capellán protestante. Él dijo que el personal de la Marina estaba visiblemente conmovido por los himnos, villancicos y decoraciones de Navidad que acompañaron el servicio religioso.

"Todo eso les recordaría su casa. En el tiempo navideño se añora la tradición", dijo el Padre Brown, un sacerdote diocesano jubilado que ahora reside en Painted Post, Condado de Steuben.

Los miembros militares están entre las muchas personas cuyos trabajos demandan que trabajen el Día de Navidad. Entre éstos se encuentra Gutiérrez, que dijo estar programado para trabajar el 25 de diciembre en la Granja Lechera Thorn Apple, que está a poca distancia de su casa.

Lorenzen observó que ella supervisa a docenas de voluntarios el Día de Navidad para servir una cena a aproximadamente 125 invitados de St. Peter’s Kitchen, que está ubicada en el recinto de la anterior Iglesia de los Santos Pedro y Pablo en el área oeste de la ciudad de Rochester.

"El primer par de años pensé, ‘Oh, tengo que renunciar a mi Navidad’. Luego, después de eso, me di cuenta de que ésta es mi Navidad", dijo Lorenzen, explicando que ella siente más el espíritu navideño trabajando en la cocina que estando en cualquier otro lugar ese día.

Copyright © 2022 Rochester Catholic Press Association, Inc. All rights reserved. Linking is encouraged, but republishing or redistributing, including by framing or similar means, without the publisher's prior written permission is prohibited.

No, Thanks


eNewsletter