La Navidad nos impulsa a cambiar

Ya está encima de nosotros la Navidad. El Adviento nos prepara para la Navidad y a la vez nos dirige la mente y el corazón a esperar la segunda venida de Jesucristo al final de los tiempos. Métete en el significado de la Navidad. La Virgen María da a luz a Jesús, un bebé. No es un ser humano que es responsable por la concepción de Jesús en el vientre de María. ¡Es el Espíritu Santo! El poder y la gracia de Dios entran al mundo en la persona de Jesús, un ser humano. Jesús, el Mesías, tiene solo un padre, Dios celestial, y María, siendo una virgen antes, durante y después del nacimiento de Jesús, es la madre de Jesús y a la vez la madre de Dios. La encarnación de Dios en la persona de Jesús es obra de Dios, no de San José, no de un ser humano. Dios quería que nosotros lo conociéramos por medio de un ser humano.

Por fin el pueblo de Israel, que tenía sus dificultades, su pecado y su sordez a Dios, vio una gran Luz, y la situación cambió para muchos. Quizás también a veces te sientas agobiado, desconsolado, deprimido, y de repente la Luz te viene, y la carga está aliviada. Este niño, que nació más de 2000 años atrás, recibió varios títulos, y puede ser que uno de estos te ayude a acercarte más a Jesús. "Consejero admirable": nos da consejo sobre cómo vivir diariamente. "Dios todopoderoso": no podemos dudar la existencia de Dios, la creatividad de Dios, la constante presencia de Dios en el mundo y en nosotros. Dependemos de Dios. "Príncipe de la Paz": tanto, tanto el mundo necesita la paz; debemos correr hacia Jesús para conseguir la paz; él puede guiarnos en el trato de los demás en la familia, en el trabajo y en la vecindad. "Emanuel": Dios nos vino para estar con nosotros constantemente en los tiempos buenos y malos.

Alguna gente dice que la Navidad es para niños. Sí, es verdad, pero también es para los jóvenes, adultos jóvenes, adultos y ancianos. El cuento de Navidad como escrito por Lucas nos lleva cerca de la fuente de vida. Ah, un bebé nacido en la familia normalmente es causa de alegría; hay un impacto en cada miembro de la familia. El bebé tiene influencia sobre sus padres y hermanos; sus necesidades, temperamento, dificultades, virtudes piden una respuesta, una relación especial con los demás en la familia. Ningún miembro de la familia será igual como antes del nacimiento. Los otros miembros tienen que cambiarse para permitir la integración del nuevo miembro en la familia. Espero que tu familia refleje el reino de Dios por sus relaciones de amor y paz entre los miembros. Una pregunta para nosotros es ¿Qué respuesta damos a la encarnación de Dios en nuestra familia, en nuestro hogar, en nuestra comunidad o parroquia? La encarnación de Dios no tenía como meta solamente la alegría del pueblo, sino un cambio en nuestra manera de vivir — una nueva dirección para los individuos y para el mundo. Por el nacimiento de Jesús cada uno de nosotros supuestamente es liberado de prejuicios, de la flojera, de la inacción, de nuestra ceguera a lo que está a nuestro alrededor. … Jesús nació en el medio del pueblo, pidiendo del pueblo un despertar a los necesitados, pobres y marginados entre ellos. Los tres hombres ricos y educados que vivían a una distancia buscaban a Jesús y descubrieron algo muy atrayente en él. Hicieron ese esfuerzo de viajar desde lejos para encontrar a Jesús, y nosotros a veces ni queremos caminar 50 metros para conseguir algo bueno. Decimos que no tenemos tiempo para ir a la misa. No queremos pasar unas horas aprendiendo algo sobre las Sagradas Escrituras — sobre Jesucristo y su camino. La fiesta de la Epifania nos invita a dejar nuestros caprichos egoístas y a buscar a Dios y su acción y ayuda en nuestras vidas

El tiempo de Navidad termina el 9 de enero con el Bautismo de Jesús. Jesús acepta a Juan Bautista y su enseñanza de pedir perdón a Dios por el mal de su vida, y de comprometerse a un cambio de vida. Jesús nos lleva a un tiempo nuevo, a una nueva manera de vivir y un cambio de vida, y es importante que le prestemos atención. Su Padre al tiempo del bautismo de Jesús nos lo presenta: "Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias." Espero que en este año nuevo lleguemos a conocer a Jesucristo más profundamente y seguirlo más fielmente.

La Hna. de la Misericordia Kay Schwenzer es ministra pastoral de la comunidad hispana de los condados de Yates, Ontario y Wayne.

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