Iniciativa estimula a los niños para comer bien, hacer ejercicios

ROCHESTER — El grupo de los niños en el kindergarten levantó sus manos y gritaron, "¡Yo! ¡Yo!" cuando voluntarios repartieron bandejas con tazas pequeñas llenas de batidos de frutas en la Escuela James P.B. Duffy Núm. 12.

¿El ingrediente secreto en estos batidos? Espinaca, explicó Rachel Larson, la coordinadora de la escuela para el programa "Edible Eating" (Comer Comible) creado con una subvención de la Greater Rochester Health Foundation (Fundación de Salud de Rochester).

Pero el entusiasmo disminuyó un poco para algunos de los estudiantes cuando trataron sus bebidas.

"Tiene un sabor raro", dijo Shamya Polanco-Bell de 5 años, aunque ella dijo que le gustan muchas frutas y vegetales.

"Esto es asqueroso", dijo Lucía Vega, una estudiante del segundo grado que tiene 7 años. "Yo tengo una lata de vegetales en casa… Y siempre tomo una vitamina para ayudarme a llegar a ser fuerte".

A Jayon Alexander, un estudiante del primer grado de 6 años, le gustó el batido.

"Fue delicioso", dijo. "Yo quiero realmente tomates, fresas, mango, duraznos, naranjas … y manzanas. Realmente no me gustan el brócoli y las zanahorias".

Mientras que la meta es promover los beneficios para la salud de una dieta basada en productos de granja, desarrollar el gusto por una variedad de frutas y vegetales demostrado por Jason es también parte del cambio en los hábitos alimenticios, explicó Vicki Hartman de Headwater Foods. La compañía que provee un programa de alimentos compartidos para consumidores llamado Good Food (Comida Buena), está proveyendo muestras de productos de granja a través de una subvención de Edible Education.

Hartman dijo que ella y su esposo, Chris, apoyan las metas del programa para revertir algunas de las tendencias negativas de salud para los estudiantes de la ciudad — incluyendo la obesidad de los niños y condiciones de salud relacionadas.

Sin acceso mejor a "alimentos frescos y sanos, ellos no solamente pierden los beneficios de salud, sino también el sabor. "De esto se trata", dijo ella del programa.

El programa Edible Education es una de ocho iniciativas de tres años que promueve el comer sano y el aumento en la actividad física y está apoyado por una subvención de $2.6 millones de la fundación de la salud, explicó Heidi Burke, oficial ejecutiva del programa. El apoyo financiero incluye también adiestramiento provisto por la fundación.

Los otros programas tienen lugar en la Escuela Clara Barton No. 2, la Escuela No. 10 Dr. Walter Cooper Academy, la Escuela Dr. Charles T. Lunsford STEM No. 19, la Escuela John James Audubon No. 33, la Escuela Theodore Roosevelt No. 43, la Escuela Charles Carroll No. 46 y la World of Inquiry No. 58.

Cambiar las costumbres toma tiempo y es por eso que cada escuela está adaptando el programa a la población de su escuela. La fundación seguirá los cambios en la dieta por encuestas de estudiantes y padres.

"Algunas de las medidas que estamos buscando son el tiempo y la calidad de las actividades físicas, los minutos que los niños tienen para recreo, la cantidad de aprendizaje basado en acción en el salón de clases y cuánta actividad es provista en educación física y después de las clases" dijo Burke.

Larson dijo que la subvención provee desarrollo profesional a los maestros por ejemplo cómo conectar matemática y movimiento.

El enfoque es aprendizaje basado en acción que trata de mover y conectar el desarrollo de movimientos gruesos con el desarrollo cognoscitivo.

También el programa da la oportunidad a los estudiantes de aprender cómo sus preferencias en cuanto a los alimentos tienen un impacto en los agricultores locales lo cual les da un sentido de empoderamiento, dijo Melissa Parrish, una voluntaria que también es maestra sustituta en la Escuela No. 12.

Antes de repartir la primera tanda de batidos a los estudiantes del segundo y tercer grado durante su período de almuerzo, Hartman explicó que durante la primera sesión de Edible Education en enero, un voto de estudiantes indicó que a ellos les gustaban las manzanas Red Empire. Como resultado, más de estos árboles fueron plantados en las granjas en el área de Rochester.

"La opinión de ellos importa", dijo Parrish. "Necesitamos más de estas conexiones para los estudiantes y los maestros. … Aun durante el tiempo del almuerzo, siempre hay momentos en que se puede enseñar. Cosas que se pueden seguir en el salón de clases".

Whitney Brown, cuya hija está en el kindergarten de la escuela, llamó el programa Edible Education "la cosa más grande en el mundo".

Demasiados muchos niños solamente piensan en meriendas como las bolsas de papitas fritas o dulces que ellos encuentran en la tienda de la esquina, como es el caso para su familia, dijo Brown.

Algún día ella espera abrir una tiendita con productos frescos de la granja a un precio razonable para lograr que más niños escojan manzanas en vez de papitas.

"Algo tiene que (cambiar), especialmente en nuestros vecindarios", dijo ella.

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