Programa empareja donantes de riñones y recipientes

ROCHESTER — Pam Heiple a penas podía retener sus lágrimas mientras hablaba de la carta de agradecimiento que recibió del recipiente del riñon que ella donó en junio.

Heiple y su esposo, Mike Atkinson, están entre las primeras parejas que están participando en un nuevo programa de intercambio de riñones del Centro Médico de la Universidad de Rochester. Como su riñón no era compatible médicamente con Atkinson, que necesitaba un transplante, Heiple donó el suyo a una persona en el Hospital Presbiteriano de Nueva York.

El riñón que Atkinson recibió de un hombre de 36 años fue transportado a Rochester a borde de un vuelo de noche proveniente de San Francisco. Este es el segundo transplante de Atkinson. Su cuerpo rehusó un riñón donado por su hermano hace un año, explicó él.

Heiple y su esposo fueron eslabones en una cadena de 10 cirugías que fueron todas exitosas, dijo Heiple, una enfermera del Hospital Highland.

"Es un milagro", dijo ella.

Al recibir la carta de agradecimiento de William, el recipiente de su riñón, fue una sorpresa, explicó ella, porque los donantes del programa no reciben ninguna información sobre quién recibirá su órgano. La esposa del hombre también donó un riñón.

"Es importante que la gente sepa que maravilloso se siente uno cuando hace una diferencia en la vida de alguien", dijo Heiple que tiene 60 años de edad. "Alguien tiene mi riñón".

La pareja espera que más personas oigan del programa.

"Yo pienso que esta es una tremenda oportunidad de ayudar a alguien con quien uno no está conectado médicamente", dijo Atkinson, que tiene 62 años. "Esto abre la posibilidad de más transplantes y ayuda a quitar a la gente de la diálisis. Además elimina la necesidad de encontrar una pareja porque el sistema encuentra la pareja."

Y el número de vidas que se pueden salvar por intermedio del programa de múltiple parejas es increíble, dijo el Dr. Carlos Marroquin, un cirujano de transplantes del centro médico de la Universidad de Rochester.

El programa de intercambio de riñones ha estado en operación en otros hospitales del país desde el año 2000, y los profesores que desarrollaron el algoritmo para el programa ganaron el Premio Nobel de Economía, dijo él.

"El impacto potencial para pacientes con enfermedades del riñón es enorme", observó Marroquin. "Y cuando uno considera el impacto económico para el cuidado de la salud, es tremendo.

Aunque las probabilidades de mortalidad han bajado para transplantes del corazón y del hígado, las probabilidades han subido para personas en la lista de espera de riñones, dijo Marroquin. Casi 120,000 personas en el país están en la lista de espera para órganos, más de 97,000 están esperando por un riñón, según http://optn.transplant.hrsa.gov/latest/Data/rptData.asp.

Para los pacientes que no forman parte de este programa que ha estado en pie en el Hospital Strong Memorial por un año, la segunda opción es un órgano de alguien que haya muerto, lo que se conoce como "transplante cadavérico", dijo él.

Pero sea cual fuere el procedimiento de transplante utilizado, el procedimiento es seguro y concienzudo, dijeron doctores locales, donantes, recipientes y familias. Hacer hincapié en la seguridad del donante es especialmente importante debido a un incidente reportado en el verano en el Hospital San José de Syracuse, dijeron los defensores del proceso.

Aunque los reportes iniciales dijeron que una mujer se había despertado cuando la llevaban a donde iban a hacer el procedimiento de donación de su órgano, Rob Kochik, de la Red de Recuperación de Donantes de Finger Lakes, dijo que ese no había sido el caso.

"El cerebro del paciente no estaba muerto … no estábamos cerca de recobrar un órgano de ese paciente", dijo Kochik, el director ejecutivo de la red. "Cuando se determinó que su condición había cambiado, todos los procedimientos relacionados con la preparación para la donación del órgano se pararon."

Afortunadamente para la organización las personas favorables a la donación de órganos, siguen siendo favorables, dijo él, añadiendo que todos los involucrados saben que la meta primordial del personal médico es salvar vidas.

El caso de Syracuse, solo muestra que es importante que se continúen los esfuerzos para mantener al público bien informado, dar a conocer los hechos pertinentes, dijo Kochik.

Cualquiera que esté considerando donar un órgano debe informar a su familia. Ese es uno de los pasos más importantes.

Luego, deben considerar registrarse por medio del registro de la red o firmando su permiso de manejar, añadió él. En Nueva York, una nueva legislación llamada "La Ley de Lauren" requiere que todo el mundo debe considerar ese paso cuando renueve su licencia, añadió Kochik.

Antes de que pasara la ley, la gente que renovaba su licencia podía no firmar el espacio requerido para aprobar la donación. Ahora deben chequear un cuadrito que dice sí o no, en vez de dejarlo en blanco.

"La pregunta está enunciada cuidadosamente para darle la oportunidad a todo el mundo de decir "sí" o de saltar la pregunta si no están listos para contestar. Pensamos que eso aumentará el número de personas que se enrolan. Queremos hacer el proceso más eficiente".

La legislación subraya la importancia de tomar tiempo para considerar y discutir este difícil tópico, dijo él. Pero una persona que toma el paso de enrolarse le hará la decisión más fácil a su familia si se suscita el caso.

"Deben pensar en esto … de que yo no quiero abrumar a mi familia con la necesidad de tomar esa decisión. Creo que nosotros, como organizaciones de donantes no hemos demostrado cuan maravilloso es tomar la decisión. Cada uno de nosotros que tome esa decisión puede salvar hasta ocho personas".

Helene Ehmann ha vivido el trauma y el "regalo de la vida" de donar los órganos de un ser querido. Su hijo Scott Conrad, murió de consumir drogas el 10 de marzo del 2010. Tenía 29 años.

Debido a que su hijo lo había discutido con sus hermanos y se había inscrito como donante, pudieron donar sus riñones, su hígado y su corazón, cuando un doctor, informó a la familia tras hacer una multitud de pruebas, que su hijo estaba muerto.

"Por eso es por lo que tratamos de decirle a todo el mundo de lo importante que es de tener todas esas discusiones antes de que suceda una tragedia de ese tipo", dijo ella. "Porque nunca se sabe lo que va a pasar y cuando estamos en crisis no podemos pensar con claridad".

Su fe le ha dado la fuerza de soportar su pérdida, y la hermana de uno de los recipientes de riñones asistió a la Misa funeraria en la antigua Iglesia de Santo Tomás Apóstol en Irondequooit, dijo Ehmann. Ella le dijo a la familia que su hermano había estado en diálisis por más de seis años porque era diabético desde su niñez y que desde el transplante se sentía fabuloso.

Habían podido hacer la conexión por medio de amistades mutuas, ella añadió.

"Nos seguimos viendo", dijo Ehmann. "Yo sufro por Scott, pero sé que murió como un héroe".

Ese mensaje de esperanza es lo que Ehmann, una enfermera con el Servicio de Enfermeras Visitadoras, transmite cuando ella da charlas sobre donación de órganos en hospitales o ferias de la salud.

"Nada hace la pérdida menos dolorosa, dijo ella. "No pasa un día sin que sufra pero he puesto la pérdida en su lugar. La donación es un regalo maravilloso que darle a alguien… Hay muchas personas que están esperando y que mueren cada día por falta de órganos".


NOTA DE LA REDACCIÓN:Para más informaciones sobre la donación de órganos, favor de visitar www.donorrecovery.org. Para más informaciones sobre el programa de intercambio de riñones, favor de visitar http://www.urmc.rochester.edu/surgery/transplant/procedures/kidney-transplant.aspx.

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