A pesar de éxitos obtenidos, la ley que favorece a estadounidenses de edad avanzada podría contar con un futuro inseguro dentro del Congreso

Por Dennis Sadowski

Catholic News Service

WASHINGTON (CNS) — La ley Older Americans Act, debido a la cual millones de estadounidenses han gozado de servicios de nutrición, salud y empleo, cumplió 50 años desde su aprobación, el 14 de julio, dentro de un ambiente de poco ruido.

Los programas mediante los cuales se ha puesto en vigor la ley se han convertido en parte cotidiana para la vida de millones de personas de edad avanzada, como lo son, por ejemplo Meals on Wheels, centros de recreo para personas de la 3ª edad, exámenes médicos, cuidado diurno de adultos, servicios de respiro, servicios de transporte, prevención de abusos en contra de personas de edad y programa de atención legal sobre cuidados de tiempo extendido.

Cerca de 11 millones de personas de edad avanzada, que corresponde a una quinta parte de la población de adultos de edad avanzada, reciben servicios dentro del programa que gracias a la Older Americans Act tiene fondos del gobierno.

Contando desde el 2008 al 2012, debido a dicha ley, se les ha dado servicio de transporte para visita con doctores y otros asuntos a 130 millones de personas;más de cien mil millones de comidas;más de 60 millones de horas de servicio doméstico;cerca de 20 millones de horas de administración de casos;más de 30 millones de horas de cuidado de respiro, cerca de 248 millones de horas de servicio comunitario, y más de un millón y medio de consultas individuales para residentes de cuidado a largo plazo y su familia respectiva. Todo esto figura dentro de las estadísticas de la Administración de Vida de la Comunidad del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Mediante la ejecución de tales programas, se les permite a los estadounidenses de edad avanzada, de 60 años o más, que permanezcan en forma independiente en su edad avanzada, lo que hace que se ahorren miles de millones de dólares por personas que no causan costos como internos o pacientes de hospital.

Pero a pesar del éxito de estos programas que en su mayor parte reciben fondos por medio de agencias locales dedicadas a las personas de edad, la renovada autorización de la ley y los cien mil millones que se aportan para servicios de personas de edad avanzada no están asegurados.

El Senado aprobó mediante voto oral la renovada autorización de la Older Americans Act Reauthorization Act el 16 de julio, después de meses de dilación. Los 71 miembros del Leadership Council of Aging Organizations les habían estado insistiendo desde el mes de enero a los senadores que aprobaran la reautorización de esta ley.

La ley original llamada Older Americans Act fue parte de la iniciativa de Gran Sociedad que impulsó el presidente Lyndon B. Johnson y se aprobó como respuesta a la preocupación de los legisladores por la falta de servicios sociales comunitarios para personas de edad avanzada.

Mediante tal ley se estableció la Administración de Envejecimiento, que ahora está bajo la tutela de la Administración de vida de la comunidad. Los servicios para personas de edad avanzada se administran por medio de 56 agencias estatales dedicadas al envejecimiento, 629 agencias de zona dedicadas al envejecimiento, cerca de 20,000 proveedores de servicio, 244 organizaciones tribales y dos organizaciones autóctonas de Hawái.

Hasta el 2011, esta ley se había venido autorizando de nuevo, años sí, años no. Pero desde que expiró el término hace cuatro años se ha ido arrastrando sin una completa reautorización. Y esto es lo que les preocupa a las personas que les brindan servicios a las personas de edad. Algunas personas, sin decirlo en alto, se preguntan si el Senado aprobó la reautorización solamente por la fecha de aniversario que vino y se fue.

La realidad que esta ley cuenta con pocos defensores en el Congreso o la Casa Blanca en una época como la nuestra, en la que los gastos irrestrictos en programas domésticos se han limitado en un esfuerzo por reducir gastos, y reducir el déficit en el presupuesto federal.

"Los programas de la Older Americans Act son tan importantes", dijo Diane Lifsey, representante legislativa con señoría del National Committee to Preserve Social Security and Medicare, miembro del consejo de dirigencia. "Se les puede apalancar en las comunidades en consonancia con otros programas para ayudarle a las personas en su casa y darles a las que los atienden un poco de respiro a fin de que puedan continuar dando sus cuidados".

En reuniones que han sostenido con miembros del Congreso, Lifsey y otros defensores de personas de edad avanzada han pugnado por atraer mayor cantidad de fondos debido a que la población senil ha aumentado, lo que les hace a las agencias más difícil afrontar las necesidades crecientes.

La población de 65 años o más ha aumentado cerca de un 25 por ciento, de 35.9 millones en 2003 a 44.7 millones en 2013 y se avizora que se doblaría a 98 millones en 2060, de acuerdo con datos de la Oficina del Censo.

La consideración de la reautorización de esta ley en la Cámara de Representantes tendrá lugar, pero será a mediados del debate sobre asignaciones de partidas presupuestarias, después de las vacaciones de agosto.

Entre los programas que reciben fondos debido a esta ley se cuentan docenas de programas de servicios para personas mayores de los que se encargan agencias católicas a través del país. En esto se incluyen cuatro centros comunitarios para personas de edad avanzada de los Servicios Católicos de Cuidado de Salud de la arquidiócesis de Filadelfia y Servicios de Plenitud de Cuidado Diurno para Adultos en Akron, Ohio, bajo la tutela de Catholic Charities de la diócesis de Cleveland.

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