Iniciativa trata de librar a los barrios de drogas y sus vendedores

ROCHESTER — Residentes, activistas de la comunidad y jóvenes de la ciudad, esperan que el ímpetus de una reciente marcha por la paz ayudará a transformar sus barrios en el noreste de Rochester.

"Estamos dejándole saber a la gente que estamos aquí… y que estamos luchando por la paz", dijo Ray Mayoliz que es un "especialista en pandillas" del programa de la ciudad de intervención con la juventud.

La marcha fue dirigida por miembros del personal del Proyecto HOPE (Esperanza) que es una iniciativa de la Corporación de Desarrollo Iberoamericanas. Estas marchas empezaron en el 2009 con la colaboración de la Iglesia San Miguel e inicialmente sirvieron como un esfuerzo anti drogas. Desde entonces se han expandido para permitir que otras agencias y grupos del barrio participaran, explicó Sacha Rios, la coordinadora de participación de residentes del Proyecto HOPE

Los participantes del 29 de mayo fueron los más numerosos en tres años dijo el oficial de la policía Erique Gómez, que acompaño al grupo mientras defilaba a lo largo de la Avenida Clinton Norte, la Calle Oakman y las Avenidas Conkey y Clifford.

"Fue perfecto, la cantidad de tiempo que tomó y el sitio recorrido fueron adecuados", dijo él sobre la caminata de una hora de duración.

El sentimiento positivo que suscitó el grupo fue un componente clave, añadió Gómez

"La gente piensa que la ciudad está perdida, dijo el. "Pero si todos ayudan podemos recuperar la ciudad".

El Proyecto HOPE se propone lograr eso, no solo por medio de las marchas pero también con la iniciativa Las Calles de Rochester Libres de Drogas, para la cual la organización recibió un subsidio de casi $400,000 en diciembre pasado

La meta de la iniciativa es ayudar a los vendedores de drogas de bajo nivel a cambiar sus vidas y encontrar fuentes de dinero legítimas, dijo Jacqueline Vázquez, coordinadora del programa.

Gilberto Colón, que tiene 15 años, dice que ayudar a esos vendedores, muchos de los cuales tienen su edad, será un reto.

"Es un compromiso grande", dijo él del programa del Proyecto HOPE, mientras marchaba con sus compañeros de equipo de la Liga de Béisbol de la Juventud Hispana de Rochester el 29 de Mayo. Es lo que se debe hacer (ayudar a los vendedores) pero es difícil".

El Proyecto HOPE tendrá mucho trabajo para convencer a jóvenes como él a que crean que el programa los ayudará cuando ya han oido promesas similares en el pasado, dijo Walter un nativo de Rochester de 21 años, durante una entrevista el 4 de junio. Él pidió que no usáramos su apellido.

"Yo necesito dinero, tengo un niño en camino y otro de 1 año que mantener", dijo él." ¿Es malo hacer lo que estoy haciendo para poder darle de comer a mis hijos? … La gente no vende drogas sin razón".

Cuando Rios le preguntó a Walter si él consideraría participar en el programa las Calles Libres de Drogas si le garantizaran un trabajo, él dijo que sí.

"Todas las cosas tienen una razón", dijo él. "No deben juzgar un libro por su cubierta".

Cuando el tenía 10 años, Walter dijo que a él y a su hermano menor los dejaron a que se defendieran solos porque su madre solo se preocupaba de obtener drogas. Él espera que sus hijos puedan terminar sus estudios para tener una vida diferente.

"No piensen que soy una mala persona", dijo Walter. "Cada uno tiene que superar problemas diferentes".

Pero la presencia de vendedores de drogas de bajo nivel en las Avenidas Conkley y Clifford hacen difícil para los residentes del área caminar a la bodega de la esquina o llevar a sus hijos al nuevo parque de recreo que el Proyecto HOPE construyó en colaboración con otras agencias, dijo Migdalia Hernández que vive en la Avenida Clifford.

"El barrio no es seguro", dijo ella. "La gente tiene que involucrarse".

Los residentes del barrio tendrán un papel importante en los círculos de conferencia comunitarios que serán parte de la iniciativa Las Calles Libres de Droga, dijo Vázquez

Los círculos de la comunidad pondrán en un mismo cuarto a los vendedores de drogas con residentes de la comunidad, que serán entrenados en prácticas restaurativas, junto con representantes de agencias del área, recursos de empleo y miembros de la policía, dijo Vázquez. Las discusiones se enfocarán en hacer comprender a los vendedores las consecuencias de sus acciones.

Ríos ha hablado con media docena de vendedores que están interesado en participar en los círculos siempre que se les garantice alguna fuente de ingresos, dijo ella.

Encontrar empleadores que participen en la iniciativa será vital para el éxito del programa concurrieron Rios y Vázquez, porque si ellos tratan de conseguir empleo en un McDonald o en Walmart las solicitudes de esos muchachos se quedarán ignoradas debido a sus historiales criminales, añadió Vázquez.

Están en el fondo del barril, dijo ella, hablando de sus oportunidades de empleo. "Ni siquiera los llaman para una entrevista. No pueden entrar por la puerta".

Para promover la iniciativa Libres de Drogas, Vázquez recientemente se involucró y un coordinador de prácticas restorativas se unirá a los esfuerzos este verano, dijo ella. Actualmente los comités del programa están trabajando en cambiar las ordenanzas de la ciudad en relación a los vendedores de bajo nivel, explicó ella.

"La posesión de 25 gramos o menos de marihuana ha sido decriminalizada, lo que significa que es equivalente a un ticket por parquear mal de alto precio", dijo Vázquez. "Este año el gobernador piensa hacerla un crimen menor todavía, lo que hará las cosas más fáciles aun para los que venden en las esquinas.

Lo que el comité de iniciativas espera hacer es dificultar más esas ventas declarando que la venta de marihuana en un lugar publico es una falta contra la ciudad.

"Esto nos permitirá tener un vehículo en la corte civil , pidiéndole al juez que le prohíba a ese individuo estar en el lugar o esquina donde vendía drogas", dijo ella.

Limpiar una esquina como Conkey y Clifford muestra que el proyecto HOPE está haciendo todo lo correcto para limpiar al barrio, dijeron Eugenio y Andrea Hyhorenko.

"Las cosas prometen mucho más ahora que la ciudad y el departamento de la policía están involucrados con clubes de cuadra en el área", dijo él. "Eso hace una diferencia".

Aunque hay que hacer más para mantener a la gente en la ciudad, el Proyecto HOPE está contribuyendo con marchas y proyectos de embellecimiento tales como El Camino, jardines de la comunidad y parques de pelota.

"Vemos lo que Rochester puede ofrecer", dijo Andrea Hyhorenko. ¿Pero si usted viviera en Irondequoit o Brighton, aceptaría el crimen?

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