Los católicos se apasionan por el tema de las armas

"¿Cómo pasa una y otra vez? Una clase, una tienda, un cine — vidas inocentes muertas", preguntó el Diácono Ed Giblin mientra hablaba a la congregación el 16 de diciembre en la Iglesia Santa Cruz en Charlotte.

Él hizo la homilía dos días después que el tiroteo en Newtown, Conn. mató a 20 estudiantes de elementaria y seis maestros. Irónicamente otro ataque llegó a las noticias nacionales justo ocho días después, esta vez a cinco millas por el Lago Ontario. El ataque en West Webster mató a dos bomberos voluntarios, Michael Chiapperini y Tomasz Kaczowka e hirió a dos de sus compañeros, inflamando el furor del público que había sido incitado por la masacre de Newtown.

Basado en su experiencia de trabajo, el Diácono Giblin, que se retiró en el 2009 después de 24 años en el Departamento de la Policía de Rochester le dijo al Catholic Courier que el aumento en la violencia con armas merecía discusiones serias mucho antes de Newtown, que ha causado un debate nacional sin precedente entre los proponentes del control de armas y los grupos e individuos que temen que eliminen su derecho constitucional a portar armas.

"Es triste que una tragedia nacional de esa magnitud traiga la violencia con las armas a los titulares de los periódicos", dijo.

La iglesia apoya la legislación

El 16 de enero, el Presidente Barack Obama firmó órdenes ejecutivas para un plan de 23 puntos para reducir la violencia con las armas mientras que imploró al Congreso que pasara leyes más fuertes relatives a las armas. Entre las prioridades mencionadas por el presidente estaban requerir verificaciones de los antecedents de las personas que compren armas; prohibir las armas de tipo de asalto militar y, que fueron usadas en los tiroteos en Newtown y Webster, como también en la massacre del 20 de Julio en un cine en Aurora, Colorado; limitar la capacidad de municiones de los magazines de las armas; incrementar la seguridad de las escuelas y expandir la disponibilidad de servicios de salud mental para personas que sean potencialmente violentas.

La Conferencia de Obispos Católicos de los EE.UU. observó en una declaración del 18 de enero su apoyo a la iniciativa de Obama de que cualquier acción ejecutiva tomada para evitar la violencia con armas significa mayor respeto para la vida humana. Los obispos volvieron a hacer hincapie en su declaración del 2000 "Responsabilidad, Rehabilitación y Restauración: Una Perspectiva Católica sobre el Crimen y la Justicia Criminal" que urgió que se controlara la venta y el uso de armas de fuego; apoyar iniciativas para hacer más seguras las armas; pedir regulaciones sensatas para los revolvers; evitar la violencia asociada con armas de fácil acceso, incluyendo rifles y resolviendo el papel de la adicción y las enfermedades mentales en los crímenes.

También urgieron una reforma de la legislación relativa a las armas más de 60 líderes católicos que hicieron una declaración el 23 de enero urgiendo a los miembros del Congreso que se consideran pro-vida que ‘den muestra de liderazgo moral y de coraje politico" apoyando el plan de Obama. Este llamado que coincide con la 40a Marcha por la Vida en Washington, D.C. observó que más de 900 personas adicionales habían sido matadas con armas en los Estados Unidos desde Newtown y más de 70 tiroteos habían tenido lugar en este país desde enero 2011.

Entretanto, el mismo día en que Obama reveló su iniciativa, el Gobernador Andrew Cuomo vino a Rochester — en honor de los bomberos caidos en Webster — para firmar nueva legislacion que el ha dicho es una de las más estrictas leyes relatives a armas del pais, haciendo eco de muchas de las prioridades de Obama y recibiendo el apoyo del senado y la asamblea estatales. Los pasos tomados por Cuomo fueron bienvenidos por los obispos católicos del estado, según Dennis Poust, director de comunicaciones de la Conferencia Católica del Estado de Nueva York.

"Los obispos creen que mientras muchos de los factores externos que llevan a la violencia en la sociedad deben ser resueltos, está claro que la prevalencia de armas y la facilidad con la que personas enfermas mentales tienen acceso a ellas son graves problemas. Ellos estan contentos de que el Gobernador Cuomo haya hablado sobre el tema" le dijo al Courier.

Poust dijo que los Obispos del estado no habían considerado historicamente el control de las armas como una norma pública de primordial importancia, pero debido a las recientes tragedias a pasado a ser muy importante y que la legislatura y el gobernador han actuado muy rápido relativo al caso.

El debate continua

Los oficiales católicos se han unido a líderes de muchas religions en su llamado a evitar la violencia con armas. Además un survey realizado en agosto 2012 por el Instituto Público de Investigaciones sobre Religión muestra que el 62 por ciento de los católicos están a favor de leyes de control de las armas más estrictas.

Un católico que no está de acuerdo es Steve McCagg, un feligrés de la Iglesia del Espíritu Santo en Gates. Aunque Obama y Cuomo han asegurado que sus iniciatiivas no van en contra de la Segunda Enmienda y el derecho de los ciudadanos a portar armas, McCagg piensa que las iniciativas restringen la privacidad de ciudadanos como él que cazan y usan armas de manera responsable. McCagg dice que la nueva legislación fue pasada muy rápidamente como respuesta emocional a Newtown, y dijo que al igual que la limitación en las oraciones y el uso de la palabra "Dios" en lugares públicos son otro ejemplo de las limitaciones a las libertades constitucionales.

"Ya han atacado la Primera Enmienda y lo que la gente puede decir sobre su religion y donde lo pueden decir", dijo él. "Yo pienso que la constitución fue muy bien escrita y es en lo que se basa nuestro país".

A nivel práctico, McCagg dice que el cree que las limitaciones relatives a las armas llevarán a un Mercado Negro de armas y que las personas con tendencies criminales buscarán la manera de obtener armas y que los ciudadanos no podrán defenderse y serán blancos fáciles para los criminals.

Las opinions de McCagg son iguales a las expresadas por la Asociación Nacional de Rifles, que han montado esfuerzos exitosos sobre el uso de armas a través de los años, en oposición a las metas de Obama y Cuomo.

Aunque el Diácono Giblin dice que el apoya los derechos de los deportistas y otros dueños de armas responsables, él dice que hay que limitar las armas que son usadas ilegalmente. Un informe del 14 de noviembre del 2012 dado por el Servicio de Investigaciones

del Congreso una institución de investigaciones de normas públicas del Congreso dijo que los dueños de armas aumentaron de 192 millones de armas en 1994 a 294 millones en el 2007, el ultimo año en que ha habido estadísticas.

"Las armas están tan disponibles que cualquiera que las desee obtener ilegalmente lo puede hacer fácilmente, dijo el Diácono Giblin, que sirve de asistente al jefe de la policía de la universidad en SUNY Brockport.

Él dijo que durante sus años en el Departamento de la Policía de Rochester había visto un gran incremento tanto en el tráfico de drogas, como en la compra de armas, legal e ilegalmente, y a menudo con resultados trágicos, tal como asesinatos relacionados a las drogas, como un caso que resutó en la muerte de un niño, herido en una balacera en la sala de su casa. "Nadie merece eso", dijo Giblin.

Múltiples esfuerzos

Reconociendo que la violencia no se puede eliminar simplemente eliminando el número y la disponibilidad de las armas de fuego, los presidentes de tres comités de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos hicieron una declaración conjunta el 21 de diciembre insistiendo en la necesidad de controlar las armas, mejorar los servicios para los enfermos mentales y examinar críticamente la violencia en las películas, los videos y los programas de televisión. Amelia Massi y Rita Demarest, que van a diferentes parroquias en el Condado de Tompkins, dicen que están de acuerdo con esta perspectiva amplia.

"Muchas de las leyes tienen que ver con el control de las armas, pero hacen faltas perspectivas amplias", dijo Massi que junto con Demarest ha formado el grupo Madres Contra la Violencia. Ellas piensan organizar una marcha ecuménica a Washington. D.C. este verano para destacar la importancia de bases familiares firmes para luchar contra la violencia.

"Tenemos que volver a nuestras raíces, a nuestros valores. Los valores cuentan", dijo Demarest.

En su homilía del 16 de diciembre, el Diácono Giblin imploró a los asistentes a Misa a que devolvieran a las tiendas los videos violentos que hubieran comprado para las Navidades. Él añadió que ese tipo de entretenimiento contiene tantas descripciones gráficas de sangre que pueden desensibilizar a las personas a los derramamientos de sangre haciendo que no puedan diferenciar a la realidad de la ficción.

Poust dijo que la tragedia en la Escuela Elemental Sandy Hook en Newtown había hecho que la gente apoyara iniciativas contra la viollencia como habían surgido y luego desaparecido después de las masacres tales como Columbine, Colorado [20 de abril de 1999]; Virginia Tech University [16 de abril del 2007];Binghamton [3 de abril del 2009]; Fort Hood, Texas [5 de noviembre del 2009]; Tucson, Arizona [8 de enero 2011]; Oak Creek, Wisconsin [5 de agosto del 2012]; y Clackamas, Oregon [11 de diciembre, 2012]. Todos esos ataques al igual que los de Aurora, newtown y Webster fueron llevados a cabo por una sola persona, excepto el de Columbine, donde hubo dos.

La continua furia contra estos ataques se debe mayormente a las víctimas de Newtown. Eran tan pequeños y el número fue tan elevado que fue algo incomprensible. Tan horrible como estos asesinatos han sido, el de Newtown parece haber tocado especialmente al pueblo americano y haberlo impulsado a hacer algo, dijo Poust, añadiendo que el caso de Webster tan seguido de Newtown ha impulsado al pueblo a hacer algo.

McCagg dijo que él y sus amigos deportistas habian sido ultrajados por los incidents de Newtown y Webster.

"Me enfermo cuando oigo estas cosas", dijo él

El Diácono Giblin dijo que como católicos tenemos que tomar acción ahora más que nunca, aunque reconoce que nunca podremos eliminar la violencia..

Él piensa que siempre hay esperanza aunque el mensaje de paz no haya triunfado a pesar de ser predicado desde hace 2,000 años.

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