Obispo reitera que devoción mariana puertorriqueña no es aprobada

Por Wallice de la Vega

Catholic News Service

SABANA GRANDE, Puerto Rico (CNS) — Aunque los seguidores de una devoción popular centrada en Nuestra Señora del Rosario estaban celebrando alegremente haber sido permitidos a asistir a una Misa pública, el obispo que planea celebrar la liturgia advirtió que sus prácticas continúan siendo no reconocidas por la iglesia.

El grupo, llamándose Asociación de Devotos de Nuestra Señora del Rosario del Pozo, anunció el 2 de mayo que el obispo Álvaro Corrada del Río de Mayagüez "invita a todos los devotos de la Virgen del Pozo a una Misa que hará historia en Puerto Rico". El comunicado de prensa del grupo sugería que el obispo estaría celebrando Misa el 22 de mayo específicamente como preludio a la peregrinación de aniversario de los devotos hasta el santuario mariano en el sector Rincón de este municipio del suroeste.

El nombre "Virgen del Pozo" es un identificador popular adoptado por devotos después de las supuestas apariciones en un manantial en Sabana Grande en 1953. La historia dice que varios estudiantes de una escuela primaria cercana reportaron haber visto "una bonita joven" flotando en una nube sobre el manantial que proveía agua para la escuela. 

La diócesis ha dicho que no ha encontrado naturaleza sobrenatural en las supuestas visiones y ha aconsejado a los fieles a evitar afilarse a la asociación.

Los diarios locales publicaron el comunicado de prensa el 4 de mayo bajo titulares sugiriendo que la Misa era específicamente para los devotos y que

el obispo Corrada estaba terminando su distanciamiento del grupo. Los titulares causaron un brote en las redes sociales especulando sobre un cambio de política de parte de la iglesia .

Ricardo Ramos Pesquera, presidente de la asociación, dijo a Catholic News Service: "Le habíamos escrito a monseñor Corrada pidiendo que se nos permitiera escuchar la Misa de las 10 y fue iniciativa del obispo dar la Misa y predicar".

La Diócesis de Mayagüez rápidamente clarificó la postura de la iglesia respecto a la asociación en copia adelantada de una carta del obispo Corrada recibida por CNS, la cual había de leerse durante todas las Misas del fin de semana del 7 y el 8 de mayo y publicarse el 9 de mayo en El Visitante, periódico de la Arquidiócesis de San Juan.

En la carta el obispo Corrada reconoció la solicitud de los devotos y el deseo de él de celebrar la Misa "a fin de continuar el diálogo que les propuse en mi Carta Aclaratoria de septiembre de 2014 y que reafirmo". Pero también escribió: "Voy a Sabana Grande, como Obispo de esta diócesis y respondiendo al deber pastoral de atender un grupo de fieles católicos que me pide la Santa Misa; no a celebrar su aniversario".

Él aclaró que estaría en Sabana Grande para celebrar la fiesta de la Santísima Trinidad. La carta le recordó a los fieles que no ha habido cambio en la postura de la iglesia respecto a la asociación y su misión y que el decreto de 1987 que disolvió la asociación permanece en vigor. El obispo también exhortó a los sacerdotes diocesanos y de órdenes religiosas a no participar en actividades relacionadas con el pozo y que cualquier sacerdote que celebre la Misa allí sería automáticamente suspendido de sus ministerio. 

Las supuestas apariciones marianas en el Pozo de Sabana Grande duraron del 23 de abril al 25 de mayo de 1953. Cientos de miles de fieles de todo Puerto Rico atestaron una cañaveral cerca del pozo. Varias personas reportaron recuperaciones milagrosas de enfermedades graves e incapacidades físicas.

Después de dos investigaciones — una por la Diócesis de Ponce, a la cual pertenecía entonces la parroquia de Sabana Grande, y otra por la Diócesis de Mayagüez en 1986 — los resultados fueron "uniformemente negativos" y que los informes de apariciones carecían de credibilidad.

La devoción mariana en el pozo continuó discreta hasta 1978, cuando Juan Ángel Collado Pinto, uno de los niños que reclamaron haber visto la Virgen, anunció que ella le había dado una serie de mensajes para el mundo. En ese momento él ofreció el primer mensaje; el más reciente, el sexto, fue pronunciado en el 2008.

Para 1980, se había formado un grupo de devotos, con Collado al timón, atrayendo gente de toda la isla, incluyendo personalidades de alto perfil de las artes, la política y la farándula. La asociación resultante se incorporó legalmente en 1985 como Misión Nuestra Señora del Pozo, con sede en San Juan.

Un año más tarde la misión fue reconocida por la Conferencia Episcopal de Puerto Rico como una asociación privada pero sin personalidad jurídica, o

reconocimiento legal bajo el derecho canónico. Sin embargo, tal reconocimiento fue retirado en 1987 cuando la conferencia episcopal determinó que "desde un principio, la asociación no se sintió obligada a los términos e interpretación del decreto (de aprobación)".

El Código de Derecho Canónico provee que asociaciones de fieles privadas pueden recibir personalidad jurídica "a través de un decreto formal de la autoridad eclesiástica competente" y "sometidas a la vigilancia de la autoridad eclesiástica".

Ramos dijo a CNS que su asociación tiene "personalidad jurídica internacional", siendo reconocida por varios en otros países. Los documentos eclesiásticos disponibles como información pública revelan que la asociación nunca recibió personalidad jurídica de parte de su diócesis madre.

Un problema importante entre la diócesis y la asociación de devotos ha sido el uso de diversos nombres por el grupo, incluyendo "Asociación Pro Devoción a la Virgen del Rosario del Pozo", identificación que esta había solicitado y fue denegada por la diócesis en 1987.

La relación entre la iglesia y la asociación empeoró cuando el grupo entró en un megaproyecto, nombrado "El Monte Místico" para construir una estructura tipo centro turístico sobre una montaña cercana al pozo.  

"Eso los mató más que otra cosa", dijo figurativamente a CNS padre Edgardo Acosta Ocasio, director diocesano de comunicaciones. "Esto se distorsionó en el tiempo; gente de otros lugares, intereses creados … la gente sencilla, los mayores y verdaderos devotos — en número y calidad — vieron todo esto como un tufo a comercio, a corrupción del elemento religioso". 

Padre Acosta, nativo de Sabana Grande, dijo que la deformación era parte de una "situación más grave, tanto en el aspecto doctrinal como en el moral".

La imagen de la asociación tomó otro giro descendente en el 2005 cuando reclamos de prácticas divergentes — entre estas abuso físico, psicológico y sexual — surgieron originalmente de parte de "discípulos" de Collado.

Padre Acosta dijo que la iglesia nunca se ha opuesto a la devoción individual privada por la Virgen del Rosario del Pozo, "especialmente a rezar el rosario en la manera en que la iglesia lo practica".

En este particular una carta de 1997 de la CEP dice que "toda aparición privada es de carácter subjetivo, luego no se puede pretender como enseñanza para todo el pueblo de Dios". 

Padre Acosta describió como "algo complejo" la tensión entre la diócesis y la asociación de devotos.

"El obispo intentaba ahora — una vez más porque lo había hecho antes — precisamente enfriar las tensiones del pasado", él dijo refiriéndose al reciente comunicado de prensa. "Obviamente como sabaneño sería un honor, una razón para sentirse jubiloso si la Virgen hubiese aparecido allí … pero en este caso la información ha sido manipulada".

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