La herencia que los hispanos celebran este mes

El mes de la herencia hispana empezó el 15 de Septiembre. La comunidad afroamericana tiene su mes en Febrero y otros grupos en varias partes del año.

Con reverencia similar a la que brindamos a los santos, celebramos a nuestros antepasados. Realizamos que lo que somos y lo que logramos son productos no sólo de nuestros propios esfuerzos sino también de los que vinieron antes, no sólo los ancestros que conocimos sino también los remotos. Aunque conozcamos poco de su vida, vemos que lo que anhelaban y hacían se imprimieron en nuestra DNA.

En particular celebramos aquellos que sirven, como ilustra Viva Colorado, edición del diario Denver Post: soldados, funcionarios, líderes en la iglesia y otras personas en las profesiones de servicio.

Principal entre esos son los que abren puertas a generaciones futuras. José D. (Lorenzo) Márquez, de 69 años, fue el primer juez hispano en el tribunal de apelaciones de Colorado, donde sirvió 20 años. Su hija, Mónica Márquez, de 42 años, es la primera mujer latina sirviendo como juez en el tribunal supremo de Colorado.

"Él lo hizo posible", dijo.

Similarmente, por el hecho de estudiar en la universidad, la doctora médica Irene Aguilar, de 51 años, cambió la vida de su familia. "Casi todos de mis sobrinos y sobrinas han ido a la universidad y veo que la trayectoria familiar ha cambiado".

Sin embargo, la herencia hispana también consiste del espíritu y de la vida que palpan en la cultura. Monseñor Bernard A. Schmitz, de 63 años, quien sirvió como misionero en Colombia, habla de lo que la gente común que el servía le enseño–la importancia de familia, de generosidad de espíritu, de ser paciente y indulgente. "Ellos me abrazaron y me cuidaron. Me enseñaron como ser sacerdote", le dijo a Viva Colorado.

La observación de la herencia hispana invita a todos los católicos a reconocer el destacado rol de los españoles en la evangelización de Estados Unidos. Sus esfuerzos extendieron en un arco enorme desde la Florida, donde llegaron en 1521, hasta el actual estado de Washington, donde en 1774 dos franciscanos celebraron la Misa por la primera vez. Esta labor se hizo a tremendo costo en recursos y mártires. De los 142 nombres en el libro sobre mártires en Norte América, escrito por el fallecido misionero de maryknoll Albert J. Nevins, la mayoría fueron españoles.

La primera colonia permanente europea en tierras hoy día en Estados Unidos se arraigó en San Agustín, Florida, en 1565, medio siglo antes de que llegaran los peregrinos a Plymouth Rock. La Misa se ha celebrado continuamente desde ese entonces.

Aún, la herencia no es sólo del pasado sino también del presente. Con el paso de los años, los hispanos más y más son mayor proporción de los católicos en el país, y, si no ahora, pronto llegaran a ser la mayoría. Como pueblo han sido tenaces en retener la fe de sus padres.

Dondequiera que una va, ve historia como la de la familia de Marcelino Ramos, de Los Ángeles. En los 1960, Ramos, un jardinero, su esposa y dos hijos cruzaron la frontera mexicana en el baúl de un auto. Actualmente, entre sus hijos uno encuentra un sociólogo, un sacerdote, un doctor médico, un arquitecto, un economista y un policía. Sus hijas incluyen una policía, una maestra y una sicóloga.

Como la de los Ramos, la trayectoria de los hispanos, como grupo, va hacia arriba. Sin fanfarria, ellos se están integrando en la tela de la nación, haciendo su contribución en la iglesia, la política, gobierno, educación y las profesiones.

Es un buen tiempo para ser hispano.

Sandoval es un columnista de Catholic News Service.

Copyright © 2020 Catholic News Service, Inc. All rights reserved. Linking is encouraged, but republishing or redistributing, including by framing or similar means, without the publisher's prior written permission is prohibited.

No, Thanks


eNewsletter