Los obispos de EE.UU. aprueban un nuevo plan pastoral nacional para atender las necesidades pastorales de los hispanos católicos

(OSV News) — En su asamblea de primavera, los obispos de Estados Unidos aprobaron un nuevo Plan Pastoral Nacional para el Ministerio Hispano/Latino con el fin de multiplicar las respuestas pastorales para hacer frente a las realidades de alrededor de 30 millones de católicos en este país.

El 16 de junio, con 167 votos a favor, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos aprobó por abrumadora mayoría un plan integral para responder a las necesidades de los católicos hispanos/latinos en Estados Unidos y fortalecer los ministerios hispanos latinos en todo el país. La última vez que se presentó un plan de este tipo fue hace 36 años, en 1987.

Con un reciente estudio del Pew Research Center que dijo que el 43% de los adultos hispanos/latinos se autoidentifican como católicos, marcando una disminución frente al 67% de hispanos católicos en 2010 — y que el número de católicos latinos sería del 30% entre los 18 y 29 años — la urgencia de proporcionar atención pastoral a los católicos hispanos es una alta prioridad.

Antes de la votación, el obispo Oscar Cantú de San José, California, presidente del Subcomité de Obispos para Asuntos Hispanos, dijo a OSV News que había una gran necesidad de «ponerse en marcha para que pueda ser implementado en nuestras diócesis y parroquias».

Se ha estado a la espera de este desde el proceso de cuatro años del V Encuentro Nacional de Pastoral Hispana/Latina (V Encuentro) que culminó con una reunión nacional en Grapevine, Texas, en 2018, aunque su avance sufrió un revés durante la pandemia COVID-19. Responde directamente a las prioridades y recomendaciones pastorales generadas a través del proceso del V Encuentro.

Las prioridades enumeradas en el plan incluyen la formación y evangelización, el acompañamiento de las familias, la inmigración y abogacía para defender los derechos de los migrantes, la atención a los que están en las periferias, la promoción de las vocaciones y la necesidad de comprometerse con los jóvenes y los adultos jóvenes.

El plan pastoral hace un llamado a «los líderes pastorales para que ejerzan su papel profético sin miedo y desarrollen o promuevan respuestas pastorales específicas a los problemas que afectan a sus comunidades locales, al tiempo que invitan a los fieles a promover el bien común a nivel nacional y global».

También reconoce las formas únicas en que los católicos hispanos se comprometen con su fe.

«Para la pastoral hispana/latina, la evangelización requiere también un profundo aprecio por el don de la piedad popular viva en nuestras comunidades, una espiritualidad entendida como mística, refiriéndose a ‘las motivaciones, valores profundos, tradiciones, oración, música, arte y metodologías que dan vida a un proceso del pueblo, crean experiencias de fe y generan una espiritualidad que incentiva la fe y el ministerio», dijo el documento.

El documento ofrece una visión y una misión renovadas para el ministerio hispano en el contexto de una Iglesia culturalmente diversa y recomienda la respuesta integral de los obispos católicos de EE.UU. a través de objetivos y actividades específicas que se pondrán en práctica en los próximos 10 años, dijo el obispo auxiliar de Detroit J. Arturo Cepeda, quien preside el Comité de la USCCB sobre Diversidad Cultural en la Iglesia, al presentar el documento un día antes de la votación.

Este «documento vivo», dijo, es un signo de los tiempos que reconoce a los católicos hispanos como «misioneros entre nosotros» que pueden revigorizar la vida de la Iglesia.

El plan pastoral anima a la coordinación entre el personal diocesano dedicado al servicio de la comunidad hispana/latina y otras oficinas para evitar un «efecto silo» o aislamiento, señalando que las necesidades pastorales específicas pueden variar de una diócesis a otra. Un componente clave de un alcance eficaz a nivel diocesano es fomentar las vocaciones.

«El número de sacerdotes y religiosos hispanos en los Estados Unidos no es proporcional al número de católicos hispanos en los Estados Unidos», dijo el obispo Cantú a OSV News. «Hay razones sociales, económicas e incluso legales para ello — y culturales. Hay una verdadera necesidad y deseo de … crear una cultura de vocaciones entre las comunidades hispanas».

Los Hispanos católicos representan más del 40% de los católicos en Estados Unidos pero según un reporte de Associated Press, de los 37.300 sacerdotes que radican en el país, sólo 3.000 son hispanos/latinos y, de ellos, 2.000 son nacidos en el extranjero. Una de las enmiendas añadidas al plan pastoral mencionadas en la asamblea de primavera fue incluir la necesidad de rezar por las vocaciones, especialmente al sacerdocio y la vida religiosa, por medio de la adoración eucarística y otras formas de oración.

En respuesta a un comentario en la asamblea sobre el análisis de Pew y la disminución del número de latinos que se autoidentifican como católicos, el obispo Cantú reconoció «la necesidad de evangelización en la comunidad hispana y simplemente de atención pastoral».

«Han pasado cinco años desde el Encuentro nacional en Grapevine. La comunidad está esperando este documento», dijo. También dijo que muchos de los objetivos de este plan ya se están implementando en todo el país y que el plan «proporcionará impulso y algunas orientaciones para nuestras diócesis y nuestras parroquias».

El obispo Cepeda dijo que el documento «exhorta a todas las diócesis, parroquias y otras organizaciones e instituciones católicas a generar sus propias respuestas pastorales a la luz de las prioridades pastorales, recomendaciones y directrices articuladas en el plan».

«(El plan nacional) busca comprometer y formar una nueva generación de líderes hispanos latinos, tanto laicos como ordenados, que sean interculturalmente competentes y estén listos para servir a toda la Iglesia y a la sociedad en los Estados Unidos de América», dijo.

Reconociendo la realidad de que muchos jóvenes hispanos en EE.UU. dominan el inglés más que el español, el plan pastoral también pedía un compromiso activo con los jóvenes y jóvenes adultos tanto en inglés como en español.

«Los jóvenes hispanos/latinos son un gran tesoro para la Iglesia — como destinatarios y protagonistas del acompañamiento y la atención pastoral — y están en una situación única como constructores de puentes entre culturas, lenguas, generaciones y experiencias eclesiales», dijo el plan. «Nuestras comunidades de fe necesitan ser un lugar privilegiado para acoger, comprometer, formar y acompañar a los jóvenes hispanos/latinos a través de una variedad de grupos de jóvenes y jóvenes adultos, ministerios e iniciativas (tanto en inglés como en español) que les capaciten para ser jóvenes discípulos misioneros en el contexto de sus comunidades culturalmente diversas».

Incluido en este acercamiento a los jóvenes debería haber un esfuerzo por parte de las escuelas católicas para matricular y graduar a estudiantes hispanos. El obispo Cantú señaló que, en América Latina, muchas escuelas católicas son vistas como elitistas, lo que podría impedir que las familias hispanas consideren la educación católica.

Recordando a sus propios padres, que tenían dificultades con el inglés cuando él era niño, el obispo defendió la importancia de contar con personas disponibles para acoger a las familias hispanohablantes en las escuelas. «Tener a alguien en la oficina principal que pueda recibirles y darles la bienvenida en su propio idioma, no es descabellado», dijo. «Gran parte de esto es para disipar la impresión de que las escuelas católicas son elitistas, que son sólo para la clase media-alta o los ricos. Son accesibles, hay becas disponibles».

Otra prioridad pastoral es que la Iglesia sea una voz profética que abogue por los afectados por la inmigración.

«La labor de los discípulos misioneros es urgentemente necesaria en medio del trato inhumano e inmoral que reciben los solicitantes de asilo, las familias y los menores no acompañados, especialmente en la frontera sur de Estados Unidos», señaló el plan. «El apoyo de larga data de la Iglesia a la reforma migratoria no es un mero gesto humanitario o una lucha por alcanzar una justicia incumplida. Más bien, nuestro apoyo significa nuestros esfuerzos por acompañar a las comunidades que con demasiada frecuencia permanecen al margen y demuestra nuestra solidaridad con ellas».

El plan pastoral recibió gran parte de sus aportaciones no sólo del proceso del V Encuentro, sino también del Sínodo sobre los Jóvenes de 2018 y del Sínodo sobre la Sinodalidad en curso. Pidió que estas prioridades e iniciativas se pongan en práctica antes del 500 aniversario de las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, que se celebrará en 2031, y de los 2.000 años de la muerte y resurrección de Jesucristo, que se cumplirán en 2033.

«De una manera única, los hispanos/latinos encuentran a Dios en los brazos de María, la Madre de Dios, donde experimentan su bondad, compasión, protección, inspiración y ejemplo, particularmente bajo la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe», dijo el plan. «Necesitamos este mismo espíritu misionero para seguir creando una cultura de encuentro y animar nuestras pastorales en los próximos 10 años, ayudándonos a caminar juntos como alegres discípulos misioneros en salida solidaria y misericordiosa».


Tony Gutiérrez escribe para OSV News desde Arizona. Maria-Pia Negro Chin, editora en español de OSV News, ha contribuido a este reportaje.


NOTES: To read the national pastoral plan (in English) go to https://www.usccb.org/resources/Pastoral%20Plan%20for%20HispanicLatino%20Ministry%20June%202023.pdf

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