Las caras de la pobreza local

NOTA DEL EDITOR: Ésta es la primera de una serie de dos partes sobre la pobreza en la región de Rochester.

Miriam Vázquez debería ser la personificación del sueño americano.

La oriunda de Puerto Rico se trasladó a Rochester en el 2007 después de haber vivido en Connecticut por nueve años. Ella obtuvo un grado asociado en facturación médica del Everest College, pero no pudo encontrar empleo porque le faltaba experiencia.

Después de recibir ayuda del Programa de Nutrición Y Asistencia Suplementaria (SNAP, siglas en inglés), anteriormente conocido como cupones de alimentos, Vázquez dijo que ella encontró un trabajo con una buena paga como operadora de maquinaria en Thermo Fisher Scientific en Penfield.

Pero ella tuvo que dejar el trabajo porque no tenía acceso a servicios de guardería infantil costeable para sus niños — ahora de 4 y 7 años de edad — cerca de donde ella trabajaba. Ella vive en el código postal 14612 que es el más pobre del área, cerca de la Avenida Portland de Rochester.

Vázquez encontró otro trabajo de fabricación más cerca de su casa en Rochester — con RP Fedder en la Avenida Driving Park — pero solamente gana $10 por hora. Ella sale para el trabajo a las 6:30 a.m. para estar en casa a las 3 y buscar sus hijos en la escuela.

Y su situación económica declinó hace dos años cuando el padre de los niños dejó a la familia.

"A veces con el pago de alquiler junto con las cuentas, es demasiado", dijo Vázquez durante una entrevista el 22 de febrero en el Centro de la Familia de la Liga de Acción Iberoamericana en la Avenida Clifford de Rochester.

Pero ella, que tiene 33 años de edad, dice que sigue perseverando para crear un mejor futuro para sus niños, incluyendo inscripción de sus niños en equipos de béisbol juvenil de bajo costo en la Liga Hispana de Béisbol Juvenil de Rochester y lecciones de música gratuitas en un centro de recreación local.

"Estoy haciendo todo lo posible para comprarles cosas mejores, colocarlos en grupos mejores, exponerlos a entornos mejores", dijo. "Deseo que se gradúen, vayan a la universidad, ganen dinero y cuiden de mí".

Una llamada de alarma

Vázquez representa el 42 por ciento de los hogares del Condado de Monroe que están encabezados por mujeres con niños menores de 18 años, según un informe de la Fundación de la Comunidad del Área de Rochester (RACF, siglas en inglés). Las conclusiones de la fundación sobre la pobreza en los condados de Monroe, Orleans, Genesee, Livingston, Ontario, Wayne, Wyoming, Séneca y Yates fueron dados a conocer en diciembre de 2013.

"Desafortunadamente, hay muchos padres que pueden contar una historia similar", observó Brigit Hurley, analista de política para la Children’s Agenda (Agenda de los Niños), una organización de intercesión que ha estado solicitando más fondos para el cuidado de niños.

El informe de la RACF destacó varias facetas de la pobreza en la región: Aunque las formas extremas siguen concentradas en las ciudades, la pobreza se ha esparcido a todas las áreas de la región. Y aunque los residentes de todas las edades están luchando, a las familias más jóvenes y a las de más edad les va peor.

El informe reveló que Rochester es la quinta ciudad más pobre entre las 75 áreas metropolitanas principales en el país. El distrito escolar de Rochester es el distrito urbano más pobre en el estado. Batavia, Canandaigua y Geneva albergan casi 48 por ciento de los pobres de la región, de acuerdo al informe.

El informe basó estas estadísticas en los niveles de pobreza del gobierno federal para el 2013, que hace un estimado del costo para individuos y familias para satisfacer las necesidades alimenticias básicas. Por ejemplo, de acuerdo a los niveles del 2013, una familia de cuatro miembros con un ingreso de $23,550 por año se considera que está a 100 por ciento del nivel de pobreza.

"(La pobreza) ciertamente es un problema comunitario", dijo Ed Doherty, el vicepresidente de la fundación y autor del informe. "Es un informe difícil. … Mucha gente ha reconocido que les ha ayudado a darse cuenta del significado de la pobreza regional".

Hurley dijo que el informe debe dar una señal de alarma para el área, especialmente para los que se sorprendieron por el informe.

"Uno puede vivir en Rochester toda la vida y no ver los pobres", comentó. "Por eso, lo más importante es dar a conocer la información porque hay mucha gente que no la tiene. La gente está ajena".

Disminución de los recursos, apoyo

Norma Morales de Rochester no necesitaba un informe para que le dijera cuántas familias como la suya están sufriendo.

"Para mucha gente, la situación (económica) es todavía muy mala", dijo. "No hay muchos recursos. Algunas familias se encuentran desesperadas a la mitad del mes. Se quedan sin comida si no le dan los cupones".

Morales representa el 40 por ciento de las familias de Rochester que crían a un niño o niños con una pareja. Ella y su pareja de cohabitación tienen una hija de 5 años de edad, y ambos reciben asistencia por discapacidad. Ellos también se encuentran entre el 33 por ciento de familias hispanas en la región que viven en pobreza, comparado con 34 por ciento de las familias negras y 10 por ciento de las blancas.

Morales sufre de diabetes y su pareja, que es sordo, tiene problemas de la espalda. Una vez que pagan todas sus cuentas y agotan los alimentos adquiridos a principios de cada mes, se encuentran mendigando por comida con lo que les queda.

"En mi casa, estamos pobre a mitad del mes", dijo ella. "No hay de comer".

Retos rurales, suburbanos

La pobreza ha continuado propagándose a través de los 12 condados de Nueva York que abarca la Diócesis de Rochester, dejando a muchas agencias luchando para satisfacer las crecientes necesidades. En las zonas rurales y suburbanas, los costos de transporte pueden hacer la vida diaria un reto, según Ellen Wayne, directora ejecutiva de Caridades Católicas de los Finger Lakes.

"Vemos cómo las familias están luchando para cubrir sus propios costos de transporte para ir y venir al trabajo", dijo Wayne.

Ella dijo que ciudades tales como Geneva, Canandaigua y Auburn han sido identificadas como las que tienen tasas más altas de pobreza que muchas de las comunidades rurales que las rodean. Por ejemplo, los grupos de pobreza han empezado a ampliarse en Geneva, dijo Wayne, observando que más personas están calificando ahora para asistencia que antes.

Wayne dijo que a medida que las personas luchan para pagar las cuentas médicas y alimentarias, Canandaigua está experimentando un problema inesperado de personas sin hogar, lo cual ella llamó una realidad desafortunada y a menudo oculta.

"Las soluciones que van a resolver la pobreza tienen que ser impulsadas localmente", dijo Wayne. "Lo que necesitamos en Canandaigua no es necesariamente lo que se necesita en Auburn".

Las agencias católicas de servicios sociales están prestando más atención a las comunidades fuera del Condado de Monroe, incluyendo la Corporación de Desarrollo de Vivienda Providence, desarrolladora de vivienda costeable afiliada a las Caridades Católicas diocesanas.

"Las nuevas estrategias de financiamiento nos han forzado a mirar más allá del Condado de Monroe", dijo el diácono John McDermott, director ejecutivo de Providence. "Existen muchos desarrolladores de vivienda costeable muy buenos en el Condado de Monroe".

Providence administra dos proyectos en Elmira y dos en Geneva. La agencia actualmente está trabajando para conseguir fondos para revitalizar el segundo proyecto en Geneva, Apartamentos Clark Park, que provee cuatro unidades para personas sin hogar. El diácono McDermott observó que existe una gran necesidad de vivienda de emergencia en el Condado de Ontario.

"Cuando hicimos la investigación encontramos que en todo el Condado de Ontario sólo hay una cama para albergue de emergencia para personas sin hogar", dijo.

Mientras tanto, observó él, una encuesta anual de personas sin hogar identificó de 360 a 370 niños en el condado de Ontario sin hogar. Las familias recién sin hogar terminan por explorar para encontrar un sofá donde dormir o viviendo temporeramente compartiendo casas con otros, dijo él, observando que la investigación también descubrió necesidades emergentes significativas entre los de 18 a 25 años de edad.

Ingresos fijos, costos en aumento

Los ancianos con ingresos fijos también luchan para satisfacer sus necesidades diarias.

En su hogar en una comunidad de viviendas manufacturadas en Penfield, Charles "Chick" Gravenor, 85, sostiene su perro envejecido, Toby, y baila con él con una canción de Elvis Presley. A menudo, la única persona con la que interactúa durante un día es el voluntario de Meals on Wheels que le trae una comida caliente.

"Ya las han calentado para uno, y realmente saben bien", dijo Gravenor refiriéndose a las comidas.

Gravenor, que creció en Essex, Inglaterra, se trasladó al área de Rochester a la edad de 19. Trabajó en varios empleos, haciendo trabajo de almacenes y agrícolas, y trabajando en mantenimiento para un distribuidor Lincoln-Mercury.

Observó que muchos de los miembros de su familia han fallecido.

"Tengo mi perro, y él está por morir", comentó Gravenor.

El director de Meals on Wheels Phil Shippers dijo que su agencia ha visto un aumento en la necesidad en los pasados siete años que ha trabajado ahí. La creciente necesidad ha significado que muchos beneficiarios ahora reciben solo una comida en lugar de dos.

"Cuando empecé, más de dos tercios de las solicitudes de comidas eran regularmente para dos comidas", dijo Shippers. "Ahora, siete años más tarde, menos de un tercio de las solicitudes recibe dos comidas. No estamos en posición de proveer dos comidas para las personas que las necesitan. En el pasado par de años, hemos tenido una lista de espera de cien personas".

Segregación, concentración de pobreza

Independientemente de cuándo en la vida la pobreza azota, Eugenio Cotto Jr. no necesita de un informe para decirle dónde Rochester está parada.

"Tenemos que ser honestos, no hay nada en el informe que nosotros no sabíamos hace 20 años, de hecho hace 30 a 40 años", dijo Cotto, que retorna como presidente de la Liga Juvenil de Béisbol de Rochester este año.

Pero para la Ciudad de Rochester, los disturbios raciales de la década del 1960 fueron un punto decisivo importante, dijo.

"Perdimos a Kennedy, luego tuvimos los disturbios y después perdimos a Martin Luther King, y todo eso pasó en un lapso de cinco años", dijo. "Esos eventos afectaron esta área inmensamente".

Las tensiones raciales surgidas de los disturbios desencadenaron la fuga de los bancos hacia los suburbios, observó Gladys Pedraza-Burgos, jefa de operaciones de Ibero que se crió en el vecindario de la anterior Iglesia Nuestra Señora del Monte Carmelo. Y la segregación resultante persiste hoy día, Cotto y Pedraza-Burgos convinieron.

La diferencia hoy día es que la segregación ha evolucionado de racial a económica, observó Pedraza-Burgos.

"Incluso cuando las minorías hacen bien, se van de la ciudad a los suburbios. Y aunque las minorías (familias en los suburbios) podrían no hacer tan bien como los blancos, sus hijos van a salir mejor que sus contrapartes en la ciudad porque las escuelas suburbanas están graduando a los estudiantes a unas tasas mucho más altas", comentó. "Existe la percepción de que los suburbios son más seguros que la ciudad, pero definitivamente hay el ejemplo concreto de que tienen tasas de graduación más altas y más oportunidades. Sus escuelas ofrecen más oportunidades para que los estudiantes se involucren realmente y las expectativas incluso para sí mismos es hacer bien."

Sin embargo se puede lograr grandes beneficios si áreas de aislamiento — ya sean raciales o económicas — se rompen y los niños son colocados en salones de clase con niveles de ingreso mixtos, dijo Hurley de la The Children’s Agenda.

Otra manera de ver la segregación es considerar el ejemplo de los modelos exitosos de familia, que tienen acceso a educación de calidad, redes de familia y conexiones sociales que conducen a buenos empleos, dijo Marvin Mich, director de política social del Centro Católico Familiar.

Pero una madre y un niño o niños viviendo por sí solos se enfrentan a un torbellino de racismo; oportunidades limitadas para empleo, falta de vivienda y servicios de guardería costeables y lo que algunos consideran como un sistema judicial parcial, explicó Mich. La comunidad tiene que trabajar junta para lidiar con estos problemas sociales, añadió él.

La comunidad tiene que ir más allá de sólo hablar y tomar acción, dijo el Revdo. Marlowe Washington de Christ Community Church of Rochester.

"Ya he terminado de hablar. Todo el mundo está hablando", comentó.

Su iglesia ayudará a dirigir la acción mudándose a la Avenida Joseph al corazón de la concentración extrema de la pobreza según el informe, explicó Washington. La congregación buscará socios, pero las iglesias como instituciones deben retornar a su rol como líder y atacar el problema de la pobreza de frente, dijo él.

Estoy en mal estado a causa de ese informe", dijo el nativo del Bronx, quien se trasladó a Rochester hace nueve años de Providence, RI. "Así que, no, yo no voy a sentarme en mi esquina. Voy a salir de esa esquina y hacer lo que Dios me dijo que hiciera por el bien de esta comunidad. … Y vamos a destruir las paredes de esta réplica de Jerusalén y empezar a decir, ‘Dios, ¿cómo podemos pedir para reparar las paredes rotas de Rochester?’"

La segunda parte de esta serie, que se publicará en la edición de abril de El Mensajero, enfocará los que grupos y comunidades estan haciendo para ayudar a la gente a salir de la pobreza

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