Unas mujeres narran la historia de su curación por medio de la intercesión respectiva de los papas a punto de ser canonizados

Por Cindy Wooden
Catholic News Service

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — La gente le dec?a a Floribeth Mora D?az que era una locura pensar que el beato Juan Pablo II hubiese intercedido ante Dios para que ella se curara de un aneurisma que sufr?a en el cerebro; pero si eso fuera as?, "entonces es una bendita locura puesto que estoy curada", les dijo a los periodistas en el Vaticano.

Esta mujer costarricense, que cuenta con 50 a?os de edad, habl? en una rueda de prensa el 24 de abril, solamente a tres d?as anteriores a la Misa en la que participar?a en donde se llevar?a a cabo la canonizaci?n del beato Juan Pablo II. El papa Francisco acept? esta curaci?n como el milagro necesario para la canonizaci?n del papa Juan Pablo.

Y en la misma rueda de prensa, la hermana Adele Labianca, de la congregaci?n de las Hijas de la Caridad, dio testimonio presencial de la curaci?n de la hermana Caterina Capitani, cuya recuperaci?n sucedida en 1966 fue aceptada como el milagro necesario para la beatificaci?n del beato Juan XXIII. El papa Francisco dispens? de la necesidad de otro milagro para la canonizaci?n.

Y a pesar de que ambas mujeres han contado su historia cientos de veces, dejaron traslucir sus emociones frente al grupo internacional de periodistas reunidos en el Vaticano. La hermana Labianca dijo que ten?a la necesidad de leer su testimonio pues estaba segura que olvidar?a algo de no hacerlo as?. Y Mora D?az no pudo contener un temblor en su voz.

La mujer costarricense dijo c?mo hab?a sufrido un terrible dolor de cabeza en el mes de abril del 2011, y que hab?a ido al doctor y le hab?an dicho que padec?a de un aneurisma cerebral. Los doctores de Costa Rica hab?an dicho que quiz? una operaci?n quir?rgica podr?a ayudar, pero que ten?a que dirigirse ya fuera a M?xico o a Cuba para eso, y ella carec?a del dinero.

Los doctores de la localidad no pod?an hacer ya nada m?s por ella y la enviaron a su casa, "y me dijeron que solamente ten?a un mes m?s de vida". Empez? a llorar, mientras se refer?a a su esposo, que en aquel entonces trataba de preparar a los hijos para la muerte inminente de la mam?, pidi?ndoles, tambi?n que rezaran.

Mora D?az dijo que le hab?a tenido una gran devoci?n al papa Juan Pablo II y que hab?a visto su beatificaci?n el 1? de mayo del 2011. Y cuenta que "se qued? dormida". Unas horas despu?s, escuch? la voz del papa Juan Pablo que le dec?a: ??Lev?ntate! … No tengas miedo". Y ahora dice ella: "Sent? una gran paz, paz que me asegur? que estaba curada".

Ni su esposo ni ella pudieron pagar por m?s ex?menes para verificar su curaci?n; pero con el tiempo su doctor le aplic? un MRI y "qued? maravillado", dijo ella. "Mi esposo quer?a saber por qu? el doctor no dec?a nada; y yo les dije ‘pues qued? curada por la intercesi?n de Juan Pablo II’".

La reacci?n del doctor fue importante, dijo ella, "pues yo no era la ?nica que dec?a que estaba curada, sino otros doctores tambi?n, que con toda seriedad dec?an lo mismo".

La hermana Labianca, que hab?a hablado sobre el milagro aceptado para la canonizaci?n del papa Juan XXIII, trabajaba en un hospital de pediatr?a, junto con la hermana Capitani, en 1963, tiempo en el que la hermana sufri? de una hemorragia g?strica a mitad de la noche. "Se asust? mucho y me despert?".

Despu?s de meses de tratamiento, los doctores le extirparon el bazo, el p?ncreas y la mayor parte del est?mago, que estaba cubierto de tumores. Al principio experiment? una mejora, pero despu?s desarroll? una f?stula externa de desag?e, dijo la hermana Labianca. Estaba a punto de morir y era el 22 de mayo de 1966, cuando la asistente provincial de las Hijas de la Caridad le llev? una reliquia, supuestamente un pedacito de s?bana que hab?a usado el papa Juan XXIII.

"Se la colocaron en la herida con la esperanza de que el Se?or acudiera con su misericordia y su amor", dijo la hermana Labianca. "De repente, la hermana Caterina despert? de su estupor y ya no sent?a ning?n dolor"; en lugar de eso, sinti? el contacto de una mano sobre la herida y escuch? una voz que la llamaba: ??Hermana Caterina!"

"Asustada de escuchar una voz de hombre en su cuarto, volvi? la cara y vio al papa Juan que estaba de pie junto a su cama. Y ?l le dijo que ya estaba bien y a las otras hermanas les dijo que estaba curada y que ten?a hambre, dijo la hermana Labianca.

Con la aceptaci?n de su curaci?n como milagro, el papa Juan Pablo II beatific? al papa Juan XXIII en el a?o 2001, y la hermana Capitani estaba presente. Posteriormente, muri? en el a?o 2010, a m?s de 43 a?os de distancia de la fecha en la que hab?a sido curada.


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