El 27 de julio de 2023, unos trabajadores vadean unas boyas construidas para disuadir a los migrantes que intentan cruzar el Río Grande desde México hacia Eagle Pass, Texas. Un juez federal ordenó a Texas el 6 de septiembre retirar las barreras flotantes y prohibió al estado añadir o reinstalar boyas adicionales. (Foto OSV News/Adrees Latif, Reuters) El 27 de julio de 2023, unos trabajadores vadean unas boyas construidas para disuadir a los migrantes que intentan cruzar el Río Grande desde México hacia Eagle Pass, Texas. (Foto OSV News por Adrees Latif/Reuters)

Corte Federal de Apelaciones le permite a Texas la permanencia de boyas antimigrantes en el río Grande de manera temporal

(OSV News) — Un tribunal federal de apelaciones con sede en Nueva Orleans ha emitido una orden que permite que las boyas instaladas por Texas para disuadir a los migrantes de cruzar el Río Grande permanezcan en su lugar por ahora.

El 6 de septiembre, un juez federal ordenó a Texas retirar las controvertidas barreras flotantes en el Río Grande y prohibió al estado añadir o reinstalar boyas adicionales en el río destinadas a reducir los cruces fronterizos no autorizados. Sin embargo, el 7 de septiembre, la Corte de Apelación del 5º Circuito de EE.UU. anuló la orden del juez y permitió que las boyas permanecieran en pie mientras continuaba el proceso judicial.

Antes de la intervención de la corte de apelaciones, la orden de remoción de las boyas fue considerado una victoria legal para el gobierno de Biden, que se oponía a su uso.

Las barreras se instalaron recientemente en el río Grande, también conocido como río Bravo, como parte de los últimos intentos del gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, de impedir que los migrantes crucen a Estados Unidos desde México, en el marco de su programa «Operation Lone Star» («Operación Estrella Solitaria»).

El Departamento de Justicia de Estados Unidos demandó a Texas en julio alegando que las boyas se habían instalado ilegalmente y debían retirarse. La demanda alegaba que la línea de aproximadamente 1.000 pies de boyas, cada una de 4 a 6 pies de diámetro y ensartadas juntas, también planteaba problemas diplomáticos, humanitarios y medioambientales. El gobierno federal alegó además que Abbott violó la ley federal al desplegar las barreras cerca de Eagle Pass, Texas, sin autorización del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, ya que este cuerpo supervisa todas las vías navegables de Estados Unidos.

En su orden preliminar, el juez de distrito David Alan Ezra, de la división de Austin del Distrito Oeste de Texas, ordenó al estado que retirara las boyas antes del 15 de septiembre, corriendo con los gastos.

«El gobernador Abbott anunció que no estaba ‘pidiendo permiso’ para la Operación Estrella Solitaria, el programa antiinmigración bajo el cual Texas construyó la barrera flotante. Desafortunadamente para Texas, el permiso es exactamente lo que exige la ley federal antes de instalar obstrucciones en las aguas navegables de la nación», escribió Ezra.

La interpretación del juez de distrito de la Ley de Apropiación de Ríos y Puertos de 1899 fue duramente criticada por los abogados de Texas en su recurso. Texas sostuvo que la Ley de Ríos y Puertos no prohíbe las boyas en el Río Grande en el condado de Maverick y que este tramo del río en el condado «nunca ha sido comercialmente navegable».

Texas también argumentó: «Las boyas impiden los cruces transfronterizos ilícitos sin obstruir el recorrido del río porque corren con la corriente».

La administración de Abbott también se enfrenta a acusaciones de trato inhumano a los migrantes que intentan cruzar la frontera hacia Texas con su programa «Operación Estrella Solitaria». En un informe reciente se afirmaba que el estado había ordenado a su personal que no diera agua a los migrantes a pesar del calor extremo, y que los funcionarios estatales habían colocado «trampas» de barriles envueltos en alambre de espino en algunas partes del río, lo que a su vez había aumentado el riesgo de que los migrantes se ahogaran al verse forzados a adentrarse en partes más profundas y traicioneras del río.

Una declaración del 6 de septiembre atribuida a la oficina del gobernador sobre el fallo decía: «Texas apelará».

«La decisión judicial de hoy simplemente prolonga la obstinada negativa del presidente Biden a reconocer que Texas está dando un paso al frente para hacer el trabajo que debería haber estado haciendo todo el tiempo», decía el comunicado. «Esta sentencia es incorrecta y será revocada en apelación. Seguiremos utilizando todas las estrategias para asegurar la frontera, incluido el despliegue de soldados de la Guardia Nacional de Texas y policías del Departamento de Seguridad Pública y la instalación de barreras estratégicas. Nuestra batalla para defender la autoridad soberana de Texas para proteger vidas del caos causado por las políticas de fronteras abiertas del presidente Biden sólo ha comenzado. Texas está preparado para llevar esta lucha hasta la Corte Suprema de EE.UU.».

En su recurso, Texas dijo al tribunal de apelación que «las boyas salvan vidas dirigiendo a los extranjeros a los puertos de entrada y disuadiendo de cruzar el agua». El estado argumentó que «nadie ha intentado subir a las boyas, y no se ha informado de ninguna lesión causada por ellas».

Según The Associated Press, las autoridades de Texas afirmaron que el cadáver hallado cerca de las barreras flotantes a principios de agosto parecía indicar que la persona se había ahogado antes de encontrarse con las boyas.

El uso de las boyas y otras partes del programa, como el alambre de espino, han sido condenados por los líderes católicos, que los califican de inhumanos.

Aunque Abbott es católico practicante, y con frecuencia cita su fe en posiciones políticas como la protección de los niños no nacidos contra el aborto, sus políticas hacia los inmigrantes y refugiados le han llevado a entrar en conflicto con los obispos católicos del estado, que las han cuestionado por ser incompatibles con las enseñanzas de la Iglesia sobre la dignidad de la persona humana y los mandatos bíblicos de acoger y cuidar a los extranjeros.

En un post publicado el 31 de agosto en X, antes conocido como Twitter, el arzobispo de San Antonio, Gustavo García-Siller, escribió que el «alambre de púas entre EE.UU. y México es una práctica bárbara, una práctica cruel».

«Hay otras formas más humanas de relacionarse con la gente», escribió en inglés. «Señor ten piedad de los cientos de heridos y mueve los corazones de quienes toman estas crueles decisiones para que cambien su forma de actuar. Señor, ten piedad».

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Kate Scanlon es reportera nacional de OSV News que cubre Washington. Síguela en X (antes conocido como Twitter) @kgscanlon.

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